Iberia reinventa el Puente Aéreo. La aerolínea llevaba años dándole vueltas a cómo renovar el mítico servicio de vuelos sin reserva entre Madrid y Barcelona para competir con el AVE –que ha conseguido ganar la partida y controla el 62% de los pasajeros- y para intentar mejorar la rentabilidad de una ruta que llegó a ser la más deficitaria de la aerolínea hace cinco años.

Ahora cree que ha encontrado la solución de la mano de un socio natural. Tan natural como tratarse de una socia del mismo holding, IAG. Y es que Iberia y Vueling han suscrito un acuerdo para compartir el negocio y la operativa del Puente Aéreo a partir del próximo julio. Las dos compañías ofrecerán vuelos conjuntamente en la ruta entre Madrid y Barcelona, con lo que dispararán el número de frecuencias de este producto, hasta un total de 26 al día (las 16 actuales de Iberia más 10 adicionales de Vueling), y mantendrán las características especiales del servicio.

Esto es, el nuevo Puente Aéreo seguirá permitiendo a los viajeros llegar al aeropuerto y subirse al avión directamente habiendo facturando tan sólo 15 minutos antes del despegue, pero ahora también las compañías darán la posibilidad de reservar vuelos concretos a través de la web o la aplicación de Iberia. Convivirán pues los actuales billetes abiertos -un gran atractivo para el viajero de negocios- y los nuevos billetes con reserva. En paralelo, todos los viajeros, vuelen con Iberia o con Vueling, tendrán acceso a los espacios exclusivos en los dos aeropuertos ligados al Puente A (control de seguridad propio, salas VIP…) y los mismos servicios adicionales.

La apuesta de Iberia y Vueling es que con más oferta de vuelos (cada 15 minutos en hora punta y cada hora el resto del día) y con un servicio más flexible sea suficiente para arañar cuota de mercado al AVE, que desde que entró en servicio en la línea Madrid-Barcelona hace menos de una década ha conseguido pasar de prácticamente la nada a controlar más de un 60% del mercado. Las aerolíneas ya consideran que sus tarifas ya son «muy competitivas» y no se bajarán para tratar de robar viajeros a Renfe. La tarifa media de la ruta entre ambas ciudades se sitúa, según Iberia, en los 38 euros.