Iberdrola pulveriza los objetivos que se había marcado para el pasado año. La eléctrica pretendía ganar apenas un 6% más, pero el grupo ha disparado un 11,7% su beneficio neto en 2016, hasta los 2.705 millones de euros.

Iberdrola ha disparado sus resultados muy especialmente por la buena evolución del negocio de Estados Unidos, que ha elevado su aportación a las cuentas de la matriz en un 53% gracias a que Avangrid –su filial norteamericana de renovables- más que duplicó sus ganancias el año pasado.

Un 11% más de dividendo

El grupo ha decidido trasladar al dividendo la buena marcha de los resultados. Iberdrola propondrá a la próxima junta de accionistas una mejora de la retribución de casi el 11% con cargo a las cuentas del año pasado, hasta los 0,31 euros brutos por acción.

La primera parte de esta remuneración -0,135 euros brutos por acción- fue abonada ya el pasado mes de enero y se completaría con un nuevo pago de, al menos, 0,175 euros brutos por acción el próximo mes de julio.

La compañía registró un beneficio bruto de explotación (ebitda), un parámetro que permite calibrar mejor la marcha del propio negocio, alcanzó los 7.807 millones de euros, con un incremento del 5,5%. Según subraya la eléctrica, sin el impacto de los tipos de cambio de las monedas de países en que está presente, el ebitda habría crecido un 8,2% el año pasado.

Iberdrola mejora su rentabilidad a golpe de recorte de costes y mayor eficiencia en su operativa. De hecho, la compañía disparó el beneficio a pesar de que sus ingresos cayeron un 7%, hasta los 29.215 millones de euros. La eléctrica presume de haber conseguido reducir sus costes operativos un 4,5% el año pasado, ahorrándose 167 millones, y avanza que tiene margen de mejora dado que la estadounidense Avangrid aún no ha aplicado gran parte de las medidas del plan de eficiencia diseñado por la matriz.

El grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán elevó un 32,3% las inversiones reaizadas, hasta superar los 4.264 millones de euros el pasado año. El 90% de las inversiones estuvo destinado a negocios regulados o que cuentan con contratos a largo plazo.

La cobertura frente al Brexit inyecta 115 millones

Iberdrola elevó fuertemente el beneficio anual a pesar del impacto generado por la evolución de las divisas de referencia del grupo. La devaluación de la libra esterlina y el real brasileño no pudo compensarse compensada por un dólar estadounidense que se mantuvo estable.

La compañía, no obstante, ha logrado protegerse de estas oscilaciones de las divisas con derivados financieros. Y se ha protegido tanto que resultado por derivados mejora en 115,6 millones de euros, muy fundamentalmente por las coberturas sobre beneficio neto que generan una valoración positiva por la evolución de la libra esterlina tras el Brexit.

La deuda financiera neta alcanzó al cierre de 2016 los 29.414 millones de euros, aumentando en 1.347 millones de euros en un año. El grupo justifica el mayor endeudamiento en pagos no recurrentos por 1.050 millones, vinculados a la anticipación de inversiones en energías renovables, principalmente en ‘offshore’, y de varios elementos extraordinarios (impuestos en España, safe Harbor en los EEUU…).