Iberia y los sindicatos de todos pilotos y tripulantes de cabina de la compañía negociaban a contrarreloj un acuerdo para modificar los convenios. Aerolínea y plantilla han conseguido sellar un pacto para rebajar los costes de operar en Barcelona y así pelear por hacerse con el nuevo negocio que prepara su matriz.

IAG prepara el lanzamiento de vuelos de bajo coste desde a Barcelona, Latinoamérica y Asia, e Iberia quiere explotar esas nuevas rutas. Pero para ello la aerolínea española debía presentar al grupo una oferta competitiva que demostrara que podía operar las rutas, particulares por ser low cost y también de largo recorrido, de manera rentable.

Iberia presentará una oferta a IAG, que decidirá qué compañía opera rutas intercontinentales de bajo coste en Barcelona

Iberia y los sindicatos han pactado ya las condiciones laborales específicas para el personal de Barcelona destinado a las nuevas conexiones intercontinentales, según confirman a El Independiente varias fuentes que han participado en las conversaciones, que evitan de concretar los detalles del acuerdo hasta que no se trasladen solventar “los ultimísimos flecos” y trasladarlos negro sobre blanco a un articulado.

El objetivo era aumentar la productividad y elevar la flexibilidad organizativa para conseguir reducir los costes y garantizar la rentabilidad de la nueva operativa. Y la manera de hacerlo es “fundamentalmente trabajar más horas en vuelo y reducir los días de descanso entre un servicio y otro”, apuntan fuentes sindicales. “La modificación de los convenios es muy reducida, porque las nuevas condiciones sólo se aplicarán específicamente en Barcelona”.

IAG –el holding que agrupa a la propia Iberia, a British Airways, Vueling y Aer Lingus- pretende plantar cara desde este verano a la ofensiva que varias compañías internacionales han montado para lanzar rutas de largo recorrido desde la Ciudad Condal. La matriz valora varias opciones para montar su propia operativa de largo radio en El Prat: que lo haga Iberia, que la explote British Airways o Aer Lingus, o incluso también una marca de nueva creación dentro del grupo.

La mejor posicionada es Iberia (por su experiencia en vuelos intercontinentales y por ser una marca lo suficientemente conocida en Barcelona, no como Aer Lingus), pero la compañía española aún tiene que hacer méritos y presentar una oferta que la muestre como la opción más rentable.

«Trabajar más horas en vuelo y reducir los días de descanso entre un servicio y otro», las claves del acuerdo

Para ello era imprescindible un acuerdo con los sindicatos para mejorar la productividad en los colectivos de pilotos, tripulantes de cabina y personal de tierra, según desveló hace un par de semanas el propio presidente de Iberia, Luis Gallego. Y lo debía hacer este mismo mes, dado que para iniciar los vuelos de bajo coste en junio los billetes deberían estar vendiéndose ya en marzo. Y lo ha conseguido.

El acuerdo entre compañía y sindicatos ha llegado a tiempo, pero aún está por ver que sea suficientemente atractivo para ganar la puja dentro de IAG. “Cuanto mejor sea la oferta que presentemos a IAG, mayores serán nuestras posibilidades.”, explicó Gallego. El holding desvelará de manera inminente quién se queda con el nuevo negocio.

Los planes de IAG pasan por lanzar las nuevas rutas de largo radio en Barcelona en junio de 2017, y maneja como posibles destinos Los Ángeles, San Francisco, Buenos Aires, Santiago de Chile, La Habana y Tokio. Unos planes que fueron la respuesta que el grupo dio al anuncio de Norwegian con anterioridad de que operará también desde Barcelona rutas Argentina y Chile el próximo verano.

El plan B de Iberia si no se queda con los nuevos vuelos -el menos deseable para la compañía aunque también sea oportunidad de negocio-pasa por optar a realizar la asistencia en tierra (handling) y el mantenimiento de la compañía de IAG que finalmente se haga con el negocio de bajo coste en Barcelona.