Reino Unido es uno de los clientes VIP del mercado español de vino. No sólo porque es el segundo destino (en valor) de los vinos españoles, con 341,5 millones de euros en exportaciones en 2016, sino porque es uno de los mercados más centrados en vino de calidad (el precio medio de venta fue en 2016 de 2,15€, el doble de la media).

En un mercado que ha ido perdiendo peso en los últimos tres años, en los que ha pasado de representar el 13 al 11,7% del total de exportaciones de vino, el sector del vino español se muestra «preocupado» por los «peligros que la activación oficial del Brexit puede tener a corto plazo», asegura el presidente del Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV), Rafael del Rey.

«El primer efecto va a ser la depreciación de la libra, lo que subirá el precio de nuestros vinos allí y podría afectar al consumo», advierte Del Rey, «sin embargo el dólar se verá probablemente más afectado porque el euro caerá con la libra y, por tanto, la peor parte se la llevarán los vinos de Estados Unidos o Latinoamérica».

Lo que más teme el sector es que Reino Unido suba los impuestos al consumo de vino

Aunque los últimos datos del ICEX, del mes de enero, arrojan una caída del 6,8% de las exportaciones españolas de vino a Reino Unido respecto al mismo mes del año anterior, el sector descarta una relación directa con el Brexit: «Las consecuencias tardarán algo más en llegar», dice Del Rey. El secretario general de la Federación Española de Vino (FEV), Pau Roca, va más allá: «No creemos que la exportación española de vinos se vea afectada este año».

Sobre los posibles efectos, el presidente de la OEMV no descarta que Reino Unido «quiera perjudicar a la Unión Europea a través del vino y promueva el comercio con otros países como Australia», aunque minimiza las posibles consecuencias. Además, cree que un país que apenas produce vino y «tradicionalmente muy librecambista vaya a poner demasiadas barreras comerciales».

FEV: «No creemos que la exportación española de vinos se vea afectada este año»

Pau Roca sostiene que «los peores efectos serán de índole comercial, ya que Reino Unido aprovechará para firmar tratados de libre comercio con países de su órbita, como Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica o Chile, que son importantes competidores para el mercado español. Ahí sí que nos va a doler».

Para el Observatorio Español del Mercado del Vino, la mayor preocupación llega de la mano del consumo a través de la posible política impositiva del Gobierno de Reino Unido tras el Brexit: «Los impuestos del vino ya son muy altos, y tememos que la salida de la UE perjudique a su economía e incrementen la recaudación recurriendo al vino», ha asegurado Del Rey. No en vano, según un estudio del Instituto de Comercio Exterior de España (ICEX), los impuestos sobre cada botella de vino en Reino Unido se han incrementado un 70% desde el año 2000.

LA OEMV ve un lado positivo: el acceso a subvenciones de promoción para países terceros

El presidente de la asociación vinícola insiste en que el sector no es «particularmente pesimista» y que la desconexión británica podría tener incluso algún efecto positivo: «Reino Unido se convertirá en un país extracomunitario y la Unión Europea ofrece interesantísimas ayudas a la promoción del vino para países terceros, que llegan al 50% de la inversión, con lo que las empresas españolas podrían encontrar efectos positivos en el Brexit», asegura Del Rey.

El sector europeo del vino pide «certidumbre legal» tras el Brexit

Reino Unido es un país importador de vinos europeos, en concreto del continente proceden el 55% de sus importaciones (y su producción es absolutamente minoritaria). Por ello, muchos países de la UE están involucrados en un mercado que desconoce los efectos que tendrá la desconexión británica. Por ello, el presidente del Comité Europeo de Empresas del Vino (CEEV), Jean Marie Barillère, ha afirmado que asegurar un comercio «fluido» es «importante» tanto para ambas economías, al mismo tiempo que ha subrayado que «los vinos europeos y los consumidores británicos han tenido una relación especial durante años que debería continuar a pesar del ‘Brexit'».

Así, también el secretario general de la organización, Ignacio Sánchez Recarte, ha explicado que el objetivo del CEEV es «asegurar que no haya interrupciones en el flujo comercial de vinos», para lo que es «fundamental» acordar un «periodo de transición» y un acuerdo comercial para «reducir la incertidumbre todo lo posible».