Un comienzo arrollador en los parqués, auspiciado por la expectativa de un futuro brillante; y un súbito desplome cuando las cuentas empiezan a poner en cuestión esas esperanzas. Ésta puede ser la historia bursátil de cientos de compañías. Pero cuando se hace referencia al ámbito de las redes sociales, Twitter surge como principal referente.

La red social del pajarito vivió un estreno fulgurante en bolsa, en el último tramo de 2013, antes de que sus primeras cuentas como cotizadas hicieran cundir la decepción, provocando un desplome de sus títulos superior al 24%. Desde entonces, Twitter no ha logrado levantar cabeza.

Ahora Snap, la matriz de Snapchat, se encamina peligrosamente por la misma senda. La compañía presentó en la noche de este miércoles sus primeras cuentas desde su salida a bolsa y la primera respuesta del mercado ha sido demoledora.

Sus títulos se hundieron más de un 22,5% en las operaciones posteriores al cierre del mercado. La cotización de Snap se situaba de este modo ligeramente por encima de los 17 dólares a los que saltó al parqué el pasado 2 de marzo, más de un 35% por debajo de los máximos que llegó a registrar en sus primeros pasos sobre el parqué.

Snap ha perdido más de un 35% desde los máximos que registró en bolsa en marzo

Como en el caso de Twitter, las dudas sobre Snapchat surgen de la desaceleración de su ritmo de generación de nuevos usuarios y sus dificultades para rentabilizarlos, en un escenario de creciente y feroz competencia.

La compañía agregó en el primer trimestre del año, 8 millones de usuarios activos diarios, unas cifras un 36%  inferiores a las registradas en el mismo periodo del año anterior. Asimismo, los ingresos medios por usuario retrocedieron un 14% frente al trimestre previo.

«Algunos habían pensado que la monetización en los trimestres iniciales de Snap seguirían una trayectoria positiva, dado el potencial para los comerciantes de poner sus presupuestos de publicidad experimental a trabajar en una aplicación con una base de usuarios millennials fuertemente comprometida, pero el crecimiento de las tasas de ingresos medios por usuarios se han desacelerado sustancialmente una vez más, como ya sucedió en los trimestres previos a la salida a bolsa», comentan los analistas de Nomura.

La compañía achaca algunos de estos datos a factores estacionales, que también podrían golpear a las cuentas del segundo semestre de 2017 -que compara con un año en el que hubo juegos olímpicos o elecciones en Estados Unidos, entre otros eventos de gran magnitud-, pero los analistas de Nomura se muestran sorprendidos porque la compañía, aún en una fase temprana de su fase de crecimiento, se vea tan afectada por este tipo de cuestiones.

Competencia de Facebook

Para los expertos, estas cifras son una muestra del impacto que está teniendo en el negocio de Snap la fuerte competencia a la que se está viendo sometida por compañías con muchos más recursos, como Facebook, que a través de su plataforma Instagram ha implementado en los últimos trimestres una serie de desarrollos que imitan algunas de las particularidades de Snapchat.

«Todo lo que un usuario puede hacer en Snap ahora también se puede hacer en Instagram y Facebook», advierten los analistas de Cantor Fitzgerald. En su opinión, «Snap está contratando ampliamente, triplicando su plantilla durante el año pasado, pero todavía tiene una gran cantidad de trabajo por hacer -una interfaz mejorada, autoservicio, medición del click publicitario, publicidad orientada y más funcionalidad».

Por todo esto, la dirección de la compañía tiene que demostrar «que pueden seguir innovando en características, productos y funcionalidades que hagan que Snapchat sea atractivo para los consumidores y útil para los anunciantes», dado que «todas estas innovaciones que Facebook e Instagram están haciendo podrían socavar el crecimiento de Snapchat», según Mark Mahaney, analista de RBC Capital Markets, en declaraciones a Bloomberg.

En este contexto, los analistas se muestran escépticos sobre las perspectivas de la compañía. Para los analistas de Nomura, a pesar del descalabro que siguió a la presentación de resultados, las acciones de Snap cotizan aún a valoraciones muy elevadas. La firma nipona le otorga un precio objetivo de 14 dólares, más de un 17,5% por debajo de los niveles a los que se situó este miércoles en el mercado after hours.

Instagram ha implementado una serie de innovaciones que imitan a Snapchat

Para más inquietud, en Cantor Fitzgerald recuerdan que gran parte de las acciones de Snap están sometidas aún a un periodo de bloqueo que expirará hacia finales de julio. «Esto significa que aproximadamente un 84% de las acciones en circulación estarían disponibles para la venta después de ese periodo. Es probable que las acciones de Snap sigan siendo volátiles en el futuro previsible», apuntan.

Así, pues, Snap se enfrenta a un complejo escenario que recuerda peligrosamente al seguido por Twitter. Aunque la compañía aún puede aferrarse a un ejemplo mucho más halagüeño. Y es que uno de sus principales rivales, Facebook, también defraudó en su día con sus primeras cuentas como cotizada, lo que provocó un derrumbe de sus acciones superior al 12%.

Hoy, para Facebook, esos difíciles momentos han quedado en el olvido y es una de los cinco gigantes de la bolsa mundial. Si Snap aspira a algo similar tiene mucho camino por delante.