Snapchat, la popular red social de contenido efímero, vivió un debut de ensueño en bolsa. Snap, su matriz, se estrenó sobre el parqué de Wall Street con un alza del 44%, hasta los 24,48 dólares por acción. Durante la jornada llegó a registrar avances superiores al 50%.

Los títulos de la compañía, que en principio iban a estar en el rango de entre 14 y 16 dólares, iniciaron finalmente su vida bursátil en los 17. La matriz de la red social ha colocado 200 millones de acciones, con una demanda que ha superado en hasta 10 veces la oferta pese a que las acciones no dan derecho a voto, algo que no es muy habitual en el parqué neoyorquino.

Este elevado interés inversor habría permitido situar el precio de venta de las acciones en un nivel superior, de hasta 19 dólares, según Bloomberg. Sin embargo, la dirección de la compañía habría optado por cerrar un precio más bajo para asegurarse un buen debut bursátil.

Con la revalorización registrada en su primer día de cotización, Snap ha logrado elevar su valoración desde los 23.800 millones de dólares (unos 22.500 millones de euros), hasta algo más de 34.200 millones de dólares (32.555 millones de euros). Estas cifras -que incluyen stocks options y bonus a empleados- sitúan la capitalización de la compañía por encima de empresas ya contrastadas, como la compañía hotelera Marriott, la firma de cruceros Carnival o la cadena de grandes almacenes Target.

En el universo de las compañías tecnológicas, Snap queda aún muy lejos de las valoraciones de gigantes como Facebook, hasta diez veces mayor, pero supera con creces a algunas de las grandes promesas del sector en los últimos años. Es el caso de Twitter, cuya capitalización actual ronda los 11.500 millones de euros, un tercio que el valor de la matriz de Snapchat.

Los retos del negocio

En los últimos días han sido constantes las comparaciones entre ambas compañías. Al igual que Snap, Twitter se estrenó en bolsa con un notable repunte, en su caso del 73%. En poco más de un mes, sus títulos llegaron a revalorizarse más del 180%. Pero desde entonces, el optimismo inversor hacia la red social del pajarito se ha evaporado y hoy cotiza cerca de sus mínimos históricos, tras liquidar cerca de un 80% de su valor.

La razón del descalabro de Twitter radica en su incapacidad para aumentar su base de clientes a los niveles esperados y, sobre todo, para transformar sus usuarios en beneficios. Un problema que también acecha a Snapchat. El año pasado la matriz de la red social presentó unas perdidas de 515 millones de dólares (488 millones de euros), si bien es verdad que frenaron algo la sangría de los años anteriores. Los ingresos alcanzaron los 376 millones de euros, un poco por encima de las previsiones del mercado, que situaba este concepto en el entorno de los 275 millones de euros.

Han sido los propios directivos de la compañía los que han levantado la preocupación sobre la viabilidad futura de sus cuentas. «Es posible que nunca seamos capaces de alcanzar la rentabilidad«, reconocían en el informe enviado a la SEC, el regulador bursátil estadounidense, el pasado 2 de febrero.

La compañía también se encuentra amenazado por la competencia de algunos de los grandes gigantes del negocio de internet, como Facebook, con muchos más recursos. Precisamente, una de las redes del grupo que dirige Mark Zuckerberg, Instagram, se presenta como su gran rival, ya que está, básicamente, enfocando toda su estrategia en replicar las funcionalidades de Snap.

Nada de esto ha refrenado el apetito inversor hacia la compañía. Durante la jornada de este jueves se intercambiaron 216 millones de acciones de Snap. Todos los valores del Ibex, excluyendo Santander, negociaron tan sólo 210 millones de títulos durante la jornada

Frente al optimismo evidenciado por los inversores, los analistas del mercado se han mostrado algo más escépticos. Así, Brian Wieser, analista de Pivotal Research, otorgó a Snap este mismo jueves su primer consejo de venta. Aunque Wieser se declara «cautelosamente optimista» sobre las perspectivas de la compañía que dirige Evan Spiegel, cree que las oportunidas que presenta Snap quedan eclipsadas por los riesgos a los que se enfrentan sus accionistas. Por eso, cree que un precio justo para los títulos de la matriz de Snapchat serían 10 dólares por acción.

Anthony DiClemente, analista de Nomura, es algo más optimista, ya que le da un precio objetivo de 16 dólares. Esta valoración, en cualquier caso, le lleva a aconsejar vender los títulos. En su opinión, la ralentización en el crecimiento de usuarios, las dificultades para monetizarlos, la competencia de rivales de enorme calado y las elevadas valoraciones a las que ha saltado al parqué suponen cuestiones que juegan en contra de las perspectivas bursátiles de Snap.

La matriz de Snapchat ha hecho su debut bursátil tras cinco años de vida, por lo que se lanza a los brazos de los inversores mucho más joven que Facebook o Twitter. Lo hace, además, con unas cuentas que aún tienen mucho que demostrar pese al fuerte interés despertado en los inversores. La valoración de la empresa es 60 veces mayor a sus ingresos, una cifra muy superior a las 27 veces con las que salió a bolsa Facebook, que tuvo un primer año muy complicado en el parqué.