Más de lo mismo. La principal organización de países productores de crudo, OPEP (OPEC, por sus siglas en inglés) ha acordado este jueves en Viena extender su actual estrategia de recortes de oferta con la intención de llevar el mercado a un punto de equilibrio. Tal y como se había rumoreado en las últimas semanas, la medida se ampliará nueve meses más, hasta marzo de 2018, según ha desvelado un delegado de la organización y recoge la agencia Reuters.

La intención de los miembros de la OPEP es que este acuerdo sea secundado por una docena de países productores, externos a la organización, que ya habían secundado el primer pacto, alcanzado el pasado noviembre, con Rusia al frente de este grupo.

Seis meses después de aquel primer acuerdo, los objetivos de la OPEP de impulsar de manera sostenida los precios del crudo por encima de los 55 dólares por barril se han mostrado fallidos.

Desde el primer pacto, la OPEP no ha logrado impulsar de forma sostenida los precios

Más allá de algunos avances puntuales, el petróleo ha encallado en los últimos meses con el escepticismo de los inversores, que ven cómo el recorte de la oferta de los miembros de la OPEP se veía compensado por el renovado brío de los productores no convencionales (las compañías de shale oil de EEUU), que han llevado su producción a sus niveles más elevados desde el verano de 2015. Además, el esperado aumento de la demanda se ha producido a ritmos muy inferiores a lo previsto a inicios de año.

Así, a día de hoy, el barril de Brent cotiza en el entorno de los 52 dólares y el West Texas por debajo de los 50 dólares, a pesar de que llevan varias semanas descontando la extensión de los recortes de producción. De hecho, tras conocerse el nuevo acuerdo, los futuros de petróleo reaccionaron con recortes superiores al 4%. » La tibia recepción de las noticias revela que la creencia en una exitosa estrategia de la OPEP se está erosionando», opina Norbert Rücker, responsable de análisis Macro y de Materias Primas en Julius Baer.

El impulso del ‘shale oil’

Tras verse seriamente golpeadas por el desplome de los precios del petróleo entre el verano de 2014 e inicios de 2016 -un periodo en el que el crudo se hundió más de un 70%-, las firmas de shale oil han logrado mejorar su eficiencia en los últimos años, hasta el punto de ser rentables con precios inferiores a los 50 dólares por barril. Esto ha permitido que desde noviembre, la producción de crudo estadounidense se haya incrementado en más de un millón de barriles.

Este incremento de la oferta ha impedido el reequilibrio del mercado hasta la fecha, frenando de este modo el repunte de los precios del crudo. «Los últimos meses revelan las nuevas realidades del mercado petrolero donde la capacidad de respuesta y la competitividad de la industria del esquisto estadounidense impiden que los precios suban de forma sostenible más allá de los 50 dólares por barril», comenta Rücker.

En la misma línea, Alexandre Andlauer, responsable del sector petrolero de Alphavalue, considera que la extensión de los recortes de la OPEP representa el reconocimiento de «lo poco que pueden hacer con los recortes de producción y la gestión de las reservas de crudo frente a la aparición energética, llena de creatividad, tecnologías y recursos financieros de los nuevos productores de shale oil».

El tirón del ‘shale oil’ amenaza con hacer inútiles los esfuerzos de la industria convencional

Para hacer más complejas las perspectivas del petróleo, el presidente estadounidense, Donald Trump, acaba de anunciar su intención de comenzar a vender las reservas de crudo del país, que ascienden a más de 687 millones de barriles, lo que implicaría un nuevo aumento de la oferta, que haría inútil la estrategia de la OPEP.

Por esa razón, Ole Hansen, jefe de estrategia en materias primas de Saxo Bank, indica que «es probable que las ambiciones de la OPEP se hayan visto reducidas con respecto a esta reunión y ahora su objetivo principal sea comprar más tiempo para soportar el precio por encima de los 50 dólares por barril».

Para Rücker, el principal riesgo del nuevo pacto de la OPEP es que, una vez que se compruebe que la estrategia no favorece un repunte de los precios, y que lo único que se está produciendo es una pérdida de cuota en favor de los productores externos a la organización, es bastante probable que se produzcan incumplimientos de los niveles de producción pactados.

No obstante, también hay firmas que se muestran confiadas en que los planes de la OPEP acaben dando resultado. Así, Hans Van Cleef, economista del sector energético de ABN Amro, sostiene que «el mercado está gravitando lento pero de forma segura hacia el equilibrio», de modo que la extensión de los recortes debe ayudar a que los precios del petróleo se muevan al alza durante la segunda mitad de 2017.