La Operación Chamartín se proyecta al norte de la capital, en un área inmenso de tres millones de metros cuadrados en el que conviven algunos vecinos con solares abandonados, poblados chabolistas y vertederos ilegales. Y amianto, una sustancia tóxica relacionada con el cáncer que lleva años asentada en los terrenos, la mayoría propiedad del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif).

Así lo denuncian los vecinos y lo reconocen en Adif y en el Ayuntamiento de Madrid, que llevan dos años tratando de limpiar y desinfectar la zona. En teoría la tarea le corresponde, en parte, a la empresa pública en calidad de propietaria y también a pequeños propietarios. Pero las trabas burocráticas y judiciales y la presencia de asentamientos ilegales no han hecho posible la limpieza, que afecta a miles de residentes de los distritos de Fuencarral-El Pardo. El inframundo habita en el área de la futura operación urbanística desde hace más de 20 años.

Los vecinos realizan excursiones para enseñar la degradación de la zona

Las diferentes asociaciones de vecinos (La Unión, Valverde, San Cristóbal) trabajan desde hace años al unísono contra el gran vertedero junto al que viven. «Frente al Colegio Público Vasco Núñez de Balboa hay pinturas, metano, uralita, escombros de obra, pinturas, electrodomésticos viejos…», deplora Ángel González, de la Asociación Vecinal La Unión de Fuencarral. «Hacemos acciones reivindicativas para que se limpie de una vez la zona, independientemente de que se haga o no la Operación Chamartín. Y organizamos excursiones para quien le interese visitar esto».

El concejal responsable de Fuencarral, Guillermo Zapata, informó a los vecinos de que Adif había asegurado al ayuntamiento de que limpiaría inmediatamente. La presencia de residuos tóxicos para la salud fue advertida por Adif en 2015, en un mes sin precisar, de acuerdo con la empresa. «La retirada de los residuos existentes en esa parcela y la demolición de las edificaciones fue declarada formalmente de urgencia, encomendándosele la demolición a Emfesa», explican en el ente ferroviario.

En 2015 Adif declaró urgente la limpieza y se topó con poblados chabolistas

Según Adif, parte de sus instalaciones tienen «cubiertas de fibrocemento», es decir, amianto. Los terrenos de Adif afectados en la Operación Chamartín, o mejor dicho su valor, son objeto de gran controversia entre la empresa y Distrito Castellana Norte, controlada por BBVA. Las dos partes llevan tres meses tratando de buscar un acuerdo para una operación urbanística de calado que dejará 13.500 viviendas nuevas al norte de la capital.

Otra fotografía de los numerosos vertederos ilegales con residuos tóxicos, al norte de Madrid.

Otra fotografía de los numerosos vertederos ilegales con residuos tóxicos, al norte de Madrid. AGR

El Ayuntamiento de Madrid ha respondido por email a este medio, que no ha podido contactar con Zapata. «La responsabilidad de la limpieza es de los propietarios de los terrenos. La Junta municipal del distrito de Fuencarral tiene iniciados cuatro expedientes dirigidos a diferentes propietarios privados y públicos», entre ellos Adif, informan en la Corporación local.

El ayuntamiento tiene iniciados cuatro expedientes contra diferentes propietarios

«En el caso de Adif los terrenos están delimitados por vallas o muros perimetrales», añaden en Cibeles. «Según nos han comunicado, tienen intención de limpiar sus terrenos pero se encuentran pendientes de que un juzgado autorice estas labores ya que en sus terrenos existen asentamientos chabolistas».

La firma pública asegura que su intención de limpiar viene de años atrás y confirma que interpuso dos denuncias penales en septiembre y noviembre de 2013 «referentes a robos y hurtos en las instalaciones en ese terreno». «Con fecha 27 de abril de 2015, Adif interpuso nueva denuncia poniendo en conocimiento de la Policía la ocupación ilegal de esos terrenos por unas 20 personas», agrega la empresa. «En este escrito se señalaba por Adif que la salud de esas personas podía correr riesgo por la presencia de residuos de fibrocemento en esos terrenos».

Adif lleva dos años litigando y asegura que limpiará cuando se desalojen los poblados

Adif asegura que lleva desde 2015 intentando desalojar a los ocupantes por vía judicial para proceder a la limpieza de los terrenos. Pero la cosa se complicó: el Juzgado de Instrucción nº 26 de Madrid determinó en septiembre de 2016 que se tramitara la causa en 17 procedimientos (tantos como chabolas) en distintos juzgados.

«Como eso retrasaba e impedía el desalojo urgente de esos terrenos por razones de salud pública, Adif recurrió tal decisión ante la Audiencia Provincial de Madrid» explica la firma. La audiencia dio la razón a Adif en febrero de 2017, instando al Juzgado de Instrucción a pronunciarse sobre el desalojo con «la mayor brevedad posible». «En cuanto se consiga el desalojo de esos ocupantes, Adif procederá con carácter inmediato y urgente a la retirada de todos los residuos existentes», razonan portavoces.

Los terrenos de Adif son objeto de disputa entre la empresa y BBVA

Ya en febrero de 2013 el entonces portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid Jaime Lissavetzky denunció ante el Seprona los vertederos ilegales de Fuencarral. «Es una vergüenza que la alcaldesa Ana Botella no sepa que hay esto aquí o si lo sabe no actúe», cargó Lissavetzky, hace ya más de cuatro años.