La salida a bolsa de Unicaja entra en su fase final. La entidad ha fijado el 30 de junio como la fecha de su debut sobre el parqué, según se detalla en el folleto de la salida a bolsa que ha sido aprobado este jueves por la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

La entidad prevé iniciar su andadura en el parqué con una valoración máxima de 2.254 millones de euros (o 2.165 si no se ejecuta el greenshoe), según el rango de precios planteado por el banco, que sitúa el precio estimado de las acciones entre 1,1 y 1,4 euros. En caso de situarse al precio más bajo de este rango, la capitalización de Unicaja sería de 1.771 millones de euros.

De alcanzar la valoración máxima prevista, Unicaja triplicaría la capitalización actual de Liberbank y superaría a otras grandes firmas de la bolsa española como NH Hotels o Técnicas Reunidas.

Para llevar a cabo la operación, Unicaja tiene previsto emitir 625 millones de nuevas acciones, con las que obtendría entre 659,6 y 841,5 millones de euros, que podrían incrementarse en un máximo de 84,1 millones de euros si los bancos que dirigen la operación de salida a bolsa hicieran uso de las acciones puestas a su disposición por la entidad (el greenshoe).

La entidad podría captar más de 900 millones de euros con la emisión de nuevas acciones

Los nuevos títulos emitidos por el banco supondrán, al menos un 40,4% del capital de Unicaja, por lo que la operación propiciará una dilución del peso de la Fundación Bancaria Unicaja en el grupo, para ajustarse a la normativa legal. Actualmente, la fundación es el accionista de control de Unicaja Banco y posee el 86,7% de su capital. Del resto del capital, un 4,5% está en manos de inversores minoristas y un 8,8% de inversores institucionales.

La colocación de las acciones se realizará entre inversores institucionales por medio de un proceso de prospección de la demanda, iniciado este mismo jueves y que estará abierto, previsiblemente, hasta el próximo 28 de junio. Una vez cerrado este proceso se determinará el precio final de la salida a bolsa.

Con los fondos obtenidos en la operación, Unicaja tiene previsto devolver las ayudas del estado que recibieron las Cajas EspañaDuero, adquiridas por el grupo malagueño. Así, prevé destinar 604 millones de euros a amortizar los bonos convertibles (CoCos) del Frob y reforzar su posición de capital y otros 62 millones a recomprar la participación del Frob en EspañaDuero. El resto se destinaría a otras finalidades corporativas.

Según ha detallado la propia entidad, «la salida a Bolsa de Unicaja Banco fortalecerá el crecimiento a medio y largo plazo de la entidad, que encara esta nueva etapa con el foco en el desarrollo de su negocio nacional, donde ocupa una clara posición de liderazgo en sus regiones de origen (Andalucía y Castilla y León)». El grupo se ha marcado entre sus objetivos para 2020 alcanzar un ROE (rentabilidad financiera) superior al 8% y mantener una ratio de capital CET1 Fully Loaded superior al 12%.

El banco prevé pagar dividendo a corto plazo y elevar el payout al 40% en 2020

Unicaja señala en el folleto que aún no ha definido una política de dividendos, pero tiene intención de remunerar a sus accionistas a corto plazo y elevar progresivamente el payout (porcentaje de beneficios destinados al dividendo) desde el 12,6% de 2016 a cerca de un 40% en 2020.

En la salida a Bolsa actúan como coordinadores globales y agentes colocadores de la operación los bancos de inversión Morgan Stanley y UBS, mientras que Citigroup y Credit Suisse ejercen como agentes colocadores. Alantra, Fidentiis y Stifel Nicolaus Europe Limited y Rothschild también participan en la operación.

La operación de Unicaja supondrá la reactivación del mercado de salidas a bolsa, tras un intenso estreno de año que ha situado a la bolsa española al frente del ranking de OPV (Operación Pública de Venta) en Europa, tras los debut de Prosegur Cash, Neinor y Gestamp.

La operación de salida a bolsa de Unicaja ha tenido que sortear diversas dificultades durante las últimas semanas, especialmente las derivadas de la intervención de Popular y la incertidumbre sobre Liberbank, lo que ha llevado al mercado a plantearse la posibilidad de que el futuro del banco pasara por su integración con otra entidad.

Sin embargo, la entidad ha mantenido en todo momento los planes de salida a bolsa y se muestra confiada en que llevará la operación a buen término.