Banco Pastor, adquirido en 2011 por Popular y desde el miércoles 7 de junio perteneciente a Santander, está en el punto de mira de la Justicia por su presunta vinculación con el Caso Gurtel, a través de un sofisticado entramado de sociedades con el que habría colaborado para blanquear capitales.

La Audiencia Nacional, además de la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal) y la ONIF (Unidad Antifraude de la Agencia Tributaria), investigan si el banco gallego incurrió en este delito antes de ser comprado por Popular.

Las prácticas de Pastor están siendo investigadas por la Audiencia, la UDEF y la Agencia Tributaria

Tal como refleja el auto de la Audiencia que se hizo público en abril, la sociedad uruguaya Belfast Link y la argentina Eves, controladas por el español Manuel Roel y el argentino Walter Manuel Hernández, realizaron movimientos por más de 1.200 millones de euros entre 2006 y 2010, a través de cuentas sospechosas constituidas en la oficina de Pastor de la calle Cantón Pequeño de La Coruña.

Ante la gravedad de los hechos, la cúpula de Popular decidió impulsar una investigación interna el año pasado para prepararse ante posibles responsabilidades penales que pudiesen corresponderle. Ahora, Santander, como propietario del grupo, podría verse afectado por la ‘responsabilidad sucesiva’ que adquiere una entidad cuando absorbe otra por los delitos que pudiese haber cometido, según regula el Código Penal de 2010.

Las conclusiones de esta investigación, a las que ha tenido acceso El Independiente, fueron remitidas a principios de noviembre a la secretaria del Consejo de Popular, por aquel entonces en plena guerra para sustituir al presidente Ángel Ron. Los Servicios Jurídicos del banco solicitaban al Consejo que les facultase para poner en conocimiento de la Audiencia Nacional los hechos investigados, en el caso de que llegase el momento procesal.

El banco gallego instaló en la oficina de Buenos Aires una aplicación que permitía transferencias opacas

El documento, que fue elaborado con la participación de las áreas de Cumplimiento Normativo, Auditoría y Servicios Jurídicos de Popular, asegura que hay indicios suficientes para concluir que Pastor articuló un sistema en sus oficinas de representación para realizar transferencias opacas a medio centenar de países, entre los que destacan Suiza, EEUU, Uruguay, Bahamas, Liechtenstein y las Antillas Holandesas.

Aunque el informe hace alusión en varias ocasiones a “oficinas de representación”, fuentes conocedoras puntualizan que el foco está en la oficina de Buenos Aires.

El documento recoge que Banco Pastor, a partir de 2003, “con el fin de captar negocio de emigrantes de origen gallego en Argentina, establece relaciones comerciales con las sociedades Eves […] y Belfast Link […], que se utilizaban para canalizar operaciones que por razones diversas no estaban autorizadas por la legislación del primer país”.

Santander, como nuevo dueño de Popular, podría hacer frente a responsabilidades penales por estos delitos

“Unos años más tarde, a las oficinas de representación de Banco Pastor se les instala una aplicación informática departamental que utilizaban para abonar las partidas cedidas por los clientes (normalmente remesas de cheques), que permitía dar un tratamiento opaco a gran parte de estas partidas, no apareciendo en extractos el detalle de muchos de los movimientos de abono”, explica.

El documento, citando a empleados entrevistados con conocimiento de la práctica, apunta que “esto se justificaba dado que se trataba de actividades no legales en los países de origen (salida de divisas) por lo que además se decide no conservar copia de estos registros ni de los documentos compensados”.

Sin embargo, “estas sociedades fueron modificando su operativa […]. Empiezan a recibir transferencias […] que apuntan indiciariamente a un posible blanqueo de capitales, ya que una vez abonados los fondos en sus cuentas los desvían hacia otras jurisdicciones”.

La Audiencia rastrea movimientos en torno a Francisco Correa, cerebro de la trama Gurtel

El documento constata que en 2010, bancos corresponsales del Pastor, entre los que se encuentran HSBC y JPMorgan, decidieron no procesar transferencias de Eves, Belfast Link y otras sociedades como Casa de Cambio Los Tilos, Northwick Insurance, Lucía Enterprise, Krause Corporation (empresa continuadora de la actividad de Belfast Link) y Pandera Management, bajo la sospecha de blanqueo de capitales.

El informe considera que estas sociedades podían estar controladas por los mismos socios o testaferros que Eve y Belfast Link, es decir, Manuel Roel y Walter Manuel Hernández.

HSBC y JPMorgan dejaron de procesar transferencias de algunas sociedades con cuentas en Pastor

También los bancos americanos Standard Chartered y Wells Fargo solicitaron información sobre estas firmas en 2011 por sospechas de blanqueo.

Según las conclusiones de la investigación interna, la OFAC, dependiente del departamento del Tesoro de EEUU, bloqueó en 2011 una transferencia de fondos de Lucía Enterprise, hecho que parece ser el detonante definitivo que termina con la cancelación de relaciones comerciales de Pastor con todas las sociedades.

El informe concluye que si la Audiencia Nacional citara a declarar a los directivos de Pastor responsables de las oficinas que pudiesen estar relacionadas con la hipotética trama de blanqueo, “las citadas personas derivarían la responsabilidad a la Presidencia y miembros de la alta dirección de Banco Pastor, tal como se desprende de las entrevistas mantenidas con los mismos”.