Superando todas las previsiones, la Comisión Europea ha impuesto una multa de 2.420 millones de euros a Google por abuso del mercado con su servicio de compras Google Shopping, con el que favorecía sus intereses en detrimento del resto de vendedores. 

Según el escrito publicado por el organismo continental, la compañía ha “abusado de su dominio en el mercado” para favorecer de manera sistemática su propio servicio, alterando los resultados de las búsquedas de los usuarios.

La comisaria de competencia de la Unión Europea, Margrethe Vestager, ha sido la encargada de anunciar la multa al buscador. Se resuelve así el primero de los tres contenciosos que el regulador comunitario tiene abierto contra el gigante de internet, al que lleva investigando más de siete años. Los siguientes en la lista serán los casos de Android y del servicio de anuncios.

La cantidad de la multa ha sido ejemplarizante, con unos baremos que hasta ahora no se habían alcanzado. Sí está dentro de los límites, pues supone un 1% de la facturación anual del gigante de internet de un máximo del 10% que se podía imponer. Sin embargo, es un récord, al superar los 1.000 millones que se le impusieron a Intel en 2009.

La decisión va a agrandar la brecha entre Silicon Valley y la Unión Europea, unas relaciones ya maltrechas tras la multa de 13.000 millones de euros impuesta a Apple por su relación fiscal con Irlanda.

El problema para Google no es tanto asumir la multa, pues tiene músculo financiero de sobra, sino corregir el problema para no seguir recibiendo sanciones de este tipo. Eso va a afectar de manera directa a su mayor posesión y su secreto mejor guardado: el algoritmo de búsqueda que utiliza.

El gigante estadounidense tiene ahora 90 días para acabar con el comportamiento abusivo. De no hacerlo se tendría que enfrentar a “multas del 5% de los ingresos diarios a nivel mundial de Alphabet, la matriz de Google” tal y como recoge el comunicado.

Google se defiende

El buscador no ha tardado en responder al anuncio de la multa. “Estamos en desacuerdo con las conclusiones anunciadas hoy. Vamos a revisar con la Comisión Europea la decisión en detalle y consideraremos apelar y continuar exponiendo nuestros argumentos”, ha asegurado el vicepresidente y consejero general, Kent Walker. “Cuando compras online quieres encontrar los productos que estás buscando de manera fácil y rápida y los anunciantes promocionarlos. Por esta razón Google muestra Shopping Ads, con el objetivo de conectar a usuario con miles de anunciantes, pequeños y grandes, de una manera que sea útil para ambos”, explica el directivo en un comunicado.

“Creemos que la Comisión Europea, en su decisión sobre Shopping, subestima el valor de estas conexiones rápidas y sencillas. Mientras que hay algunos sitios de comparación de compras que quieren que Google les posicione en un lugar destacado, nuestros datos nos demuestran que los usuarios prefieren links que les lleven directamente a los productos que quieren y no a páginas web donde tengan que volver a repetir la búsqueda que ya han realizado previamente”, explica Walker. “Mostrar anuncios que incluyen imágenes, reseñas, precios, nos favorece a nosotros, a nuestros anunciantes y, sobre todo, a los usuarios. Y los mostramos cuando ellos nos dijeron que era relevante hacerlo. Miles de comerciantes y tiendas europeas utilizan estos anuncios para competir con empresas como Amazon o eBay”, concluye.