La británica easyJet mueve ficha para evitar los problemas que puede generar en su negocio el Brexit. La salida de Reino Unido de la Unión Europea pone en peligro su permanencia dentro del acuerdo de mercado único aéreo, así que las aerolíneas con sede allí no podrían operar libremente entre países de la UE.

Tras las advertencias directas de Bruselas a las compañías aéreas sobre lo que se le venía encima, easyJet ha iniciado ya el proceso para crear una nueva filial en Austria. La aerolínea de bajo coste constituirá la nueva sociedad con sede en Viena y así poder mantener los centenares de rutas que explota entre ciudades europeas y los vuelos domésticos en estados miembro.

El director de easyJet en Alemania, Austria y Suiza, Thomas Haagensen, ha confirmado a la agencia de noticias austríaca APA que el objetivo de la compañía con la creación de la nueva firma es asegurarse todos los derechos del mercado europeo una vez que se ejecute el Brexit.

“Es un maravillosa noticia para Austria. Me alegra mucho que easyjet haya elegido nuestro país”, ha dicho el canciller federal austríaco, Christian Kern. “En la competencia con otros 27 países europeos se ha impuesto la calidad del país y no los bajos impuestos. No ha ganado el más barato sino el mejor””, dijo Kern, según APA.

easyJet ya opera en Europa con dos compañías diferentes: easyJet Airline, con sede en Londres, y easyJet Switzerland, con sede en Zúrich, en Suiza. Ahora sumará una nueva filial para completar una terna de sociedades para asegurarse toda su operativa. Según detalla APA, los planes de easyJet pasan por coordinar desde Viena unos 4.000 empleados y una flota de 100 aviones, mientras que en Londres mantendrá 6.000 trabajadores y 140 aeronaves; y desde Zúrich, un millar de empleados y unos 25 aparatos.