El gran negocio de la luz y también el del gas están partidos en dos. En España, el de la electricidad y el del gas natural son mercados duales, en los que existe una tarifa regulada (cuya cuantía determina en parte el Gobierno) y una tarifa del mercado libre (con la que las compañías fijan libremente el precio y los clientes lo aceptan igual de libremente, y que por lo general son más caros). Entre todos suman casi 37 millones de clientes, un botín por el que se pelean las compañías energéticas a brazo partido.

En todos la estructura se repite: las tres grandes eléctricas (Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa) dominan la gran mayoría del negocio, dos compañías medianas pero con pretensiones (EDP y Viesgo) tienen un peso relativamente importante y, en el caso del mercado libre tanto de luz como de gas, una pléyade de varias decenas de comercializadoras pequeñas -unas doscientas en el caso de la electricidad- se reparten una parte menor del pastel, aunque en los últimos años van ganando peso.

Casi 30 millones de clientes de luz

El mercado de la electricidad cuenta en España con algo más de 29 millones de clientes, según las cifras de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) con datos a cierre de 2016. De ellos, 12,2 millones tienen contratada la tarifa regulada, denominada precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC), y cuyo precio depende en un 40% de la evolución del mercado mayorista de electricidad y en un 60% de los peajes y los impuestos que marca el Gobierno.

Los tres grandes grupos controlan conjuntamente el 96,3% del mercado regulado. Endesa domina casi la mitad de todos los clientes de PVPC, con más de 5,6 millones de usuarios; frente a los 3,7 millones de Iberdrola y los 2,3 millones de Gas Natural. EDP y Viesgo, por su parte, se quedan con poco más de 225.000 clientes cada una (menos del 2% del mercado total).

Endesa, Iberdrola y Gas Natural controlan el 96% del negocio regulado de luz y el 81% del mercado libre

De los 16,88 millones de consumidores que tienen contratada una tarifa eléctrica del mercado libre, unos 14 millones tendrían derecho a acogerse a la tarifa regulada si quisieran (porque tienen una potencia inferior a 10 kilovatios en su casa), pero voluntariamente han dado el salto. Y eso que, según constata la CNMC periódicamente las tarifas del mercado libre son más caras que el PVPC. Todas lo son, salvo excepciones muy puntuales, apenas esporádicas.

Iberdrola es líder del mercado libre, con 6,4 millones de clientes, el 38% del total. Endesa cuenta con 5,1 millones de usuarios y Gas Natural con casi 2,3 millones. Entre las tres concentran más de un 81% del negocio de la electricidad en el que se fija libremente el precio y los servicios concretos que se ofrecen (mantenimiento, revisiones, paquetes combinados de luz y gas…).

El gran salto de un mercado de luz a otro

Desde mediados de 2014, cuando empezó a aplicarse el nuevo PVPC, casi 2,6 millones de consumidores han abandonado la tarifa regulada atraídos por las promesas de descuentos o promociones que hacen las compañías eléctricas para trasvasarlos a sus tarifas del mercado libre aunque son más caras, o por la garantía de estabilidad en los pagos (ya que los contratos del mercado libre suelen incluir una especie de tarifa plana con abonos iguales en todos los recibos).

Hace una década, más del 90% de todos los clientes eléctricos se acogían a la tarifa regulada. Era la opción preferida por casi todos. Pero en los últimos años la fuga de consumidores del precio regulado se ha disparado. Sólo el año pasado más de 734.000 abandonaron el PVPC y la mayoría lo hicieron para quedarse con su misma compañía eléctrica. Con otra filial, pero con la misma compañía eléctrica. El 74,6% de todos los cambios de comercializadora de referencia tuvieron como destino final otra compañía del mismo grupo energético.

Sin embargo, en 2016 ha empezado a tomar fuerza el camino en sentido contrario. Hasta 272.700 clientes decidieron el año pasado regresar a la tarifa regulada, frente a los 160.000 clientes de emprendieron el viaje de vuelta al PVPC en 2014. El propio Ministerio de Energía lleva meses lanzando advertencias sobre la estrategia de las compañías de trasvasar clientes al mercado libre, y subrayando que a la larga la tarifa regulada siempre sale más económica.

En cualquier caso, la mayoría de los movimientos son los que consiguen las empresas quitándose unas a otras clientes entre sus filiales del mercado libre. Del total de 3,2 millones de solicitudes de cambio de comercializador registradas durante el año pasado, 2 millones correspondieron a trasvases entre empresas que ambas operan en el mercado libre.

El gas, el mercado más ‘libre’

Los clientes del mercado español del gas natural optaron hace tiempo de manera mayoritaria por las tarifas del mercado libre. Del total de 7,7 millones de usuarios, algo más de 6 millones -un 78% del conjunto- cuenta con este tipo de contratos y sólo 1,6 millones están acogidos a la tarifa regulada o de último recurso.

En los dos últimos años, el ya modesto contingente de consumidores de gas con tarifa regulada ha seguido menguando, y ha perdido 312.000 contratos desde mediados de 2014.

Movimientos entre tarifas

Movimientos entre tarifas

Gas Natural Fenosa es, con mucho, el grupo más fuerte del mercado de gas nacional. La compañía ahora presidida por Isidro Fainé controla el 80,5% de todos los clientes con tarifa regulada y casi la mitad –el 48,8%- de los del mercado libre. La única que tiene una presencia relativa en el negocio, pero muy lejos del líder, en Endesa, con un 15% de clientes en el mercado regulado y del 21% en el libre.

Los gigantes pierden clientes otro año más

A los gigantes de la energía les está saliendo una nueva competencia en forma de decenas de pequeñas comercializadoras tanto de electricidad como de gas natural. Los tres grandes grupos siguen copando el grueso del negocio, pero las nuevas compañías van arañando cuota y captando miles de clientes.

Según los registros de la CNMC, Endesa e Iberdrola volvieron a sufrir una pérdida de clientes eléctricos el año pasado. Analizando el balance neto de altas y bajas de contratos, Endesa redujo 80.284 puntos de suministros en 2016 e Iberdrola perdió un total de 62.655. Gas Natural Fenosa gana casi 6.200 clientes y EDP suma 54.760 contratos. Pero son la legión de pequeñas comercializadoras las que se llevan la mayor parte del botín, con 207.800 nuevos clientes de electricidad incorporados conjuntamente.

En el sector del gas, es Gas Natural Fenosa la que se lleva la peor parte, perdiendo casi 59.700 puntos de suministro. Iberdrola gana casi 50.000 y Endesa suma 46.600, mientras que EDP y Viesgo aumentan su cifra de clientes en más de 13.000 cada una. Las pequeñas comercializadoras independientes de gas consiguen sumar conjuntamente más de 22.700 nuevos clientes.