La tensión agita al mercado en la mañana de este viernes. Los miedos generados por los atentados acaecidos en la tarde y noche del jueves en Cataluña golpean a los activos de riesgo, mientras los inversores optan por buscar acomodo en las inversiones consideradas más seguras.

En este contexto, el Ibex 35 se sitúa como uno de los índices bursátiles más penalizados en la apertura de la jornada. El selectivo de la bolsa española registra descensos en el entorno del 1,4% y se sitúa al filo de sus niveles más bajos desde el pasado abril.

Los fuertes retrocesos que registran valores como IAG y Aena, que se dejan en torno al 3% y el 2% de su valor y de Meliá Hotels, con recortes próximos al 1,5%, evidencia el temor que se abre paso entre los inversores, ante la posibilidad de que el golpe terrorista acabe penalizando al sector turístico en España. Esto también era evidente, fuera del Ibex, en las caídas de la hotelera NH, que superaban el 2,5%.

En la misma línea, el resto de las principales bolsas europeas sufrían en los primeros instantes de la sesión caídas en el entorno del 1%, mientras que la deuda, en especial la alemana, y el yen japonés experimentaban entradas de dinero de inversores en busca de refugio.

Los expertos resaltan que, como en anteriores ocasiones, es previsible que el impacto en los mercados del terrorismo resulte efímero y se diluya con el paso de las horas, ya que, a priori, su efecto económico es cuando menos bastante difuso y los inversores se han ido acostumbrando a convivir con este tipo de horrores.

En cualquier caso, el retroceso de las bolsas no es ni mucho menos achacable en exclusiva a los atentados en Cataluña, sino que se circunscribe dentro de un escenario de inquietud inversora por los acontecimientos políticos en Estados Unidos, lo que motivó que el jueves Wall Street firmara sus mayores recortes desde mayo.

La reciente polémica de Donald Trump a causa de su tibieza en la condena de los actos racistas de Charlotteville, que ha provocado que buena parte del estamento empresarial le dé la espalda, al tiempo que ahonda sus diferencias con sus compañeros del partido republicano. En este contexto, como advierten en Link Securities, se hace patente «el temor de los inversores que los últimos enfrentamientos del presidente Trump con congresistas de su propio partido impidan a su Administración sacar adelante su agenda pro crecimiento, especialmente la reforma tributaria y las actuaciones para reducir la regulación».

Con todo, los analistas reiteran que el mercado se encuentra en una fase de consolidación tras las fuertes subidas de inicios de año y que los bajos volúmenes de negociación de agosto agudizan los movimientos en cualquier sentido.