Ryanair dice que no ha detectado que sus pasajeros hayan empezado a cancelar reservas en los vuelos a Cataluña tras los atentados de la pasada semana en Barcelona y Cambrils. Pero como ha hecho con otros ataques terroristas en los últimos años en otros destinos europeos, la aerolínea irlandesa se ha lanzado a rebajar tarifas para evitar una caída de la demanda.

El gigante low cost ha recortado el precio medio de los vuelos a Barcelona y a otros destinos catalanes entre un 5 y un 7% en los últimos días, según ha desvelado hoy el consejero delegado de la compañía, Michael O’Leary, en un encuentro con periodistas en Madrid. Una rebaja “automática” para la compañía en este tipo de situaciones para evitar perder pasajeros.

El gigante del bajo coste ha bajado sus tarifas entre un 5 y un 7% para evitar la caída de la demanda

El máximo ejecutivo de Ryanair admite que aún es pronto para poder calibrar el posible impacto que tendrán en la demanda de los viajeros los atentados, pero augura que será menor que la de otros ataques. “El impacto no es igual cuando el atentado es en el centro de la ciudad o es en el aeropuerto, como fue el caso de Bruselas. Cuando es en el aeropuerto se cierra la terminal y se cancelan vuelos”, ha explicado. El atentado de Barcelona fue en Las Ramblas, en pleno corazón de la ciudad.

Ryanair es la segunda mayor aerolínea en el aeropuerto de Barcelona, sólo por detrás de Vueling, que tiene en El Prat su gran centro de interconexión de vuelos. Ryanair concentró el año pasado 6,78 millones de viajeros en Barcelona. La compañía irlandesa es la mayor aerolínea con mucha diferencia, y casi la única con peso real, en los aeropuertos de Girona y Reus.

Huelga en El Prat

O’Leary es una voz históricamente crítica con el modelo aeroportuario de España. El jefe de Ryanair lleva años reclamando acabar con el monopolio de Aena en la gestión de los aeropuertos. Rompiendo ese control centralizado, según su tesis, los aeropuertos españoles podrían competir entre sí para atraer nuevas compañías o para impulsar nuevas rutas… y, claro, para hacerlo deberían rebajar las tasas que pagan las propias compañías aéreas.

Los trabajadores de Eulen “no pueden chantajear a los clientes”, dice O’Leary

Sin embargo, reconoce abiertamente que Ryanair recibe “un muy buen servicio” en los aeropuertos de España, a pesar de los “problemas en Barcelona en los últimos meses”, agravados en las últimas semanas con la huelga del personal de seguridad de la compañía Eulen, concesionaria del servicio de control de entrada de pasajeros y equipajes en El Prat.

El consejero delegado de Ryanair también suele ser muy crítico con el exceso de huelgas convocadas en los aeropuertos. “Hay que limitar el derecho de huelga”, ha dicho O’Leary en referencia a las continuas movilizaciones de los controladores franceses y también a los paros convocados por los empleados de seguridad. “Los trabajadores no pueden chantajear a los clientes”, ha subrayado el ejecutivo, que ha reivindicado el derecho de los viajeros a “disfrutar de sus vacaciones”.