Ryanair introduce el enésimo cambio en su política de equipaje en los últimos años. Una modificación que aplicará a partir del 1 de noviembre y que, como las anteriores, incluye una de cal y otra de arena para los clientes.

El gigante del bajo coste ha anunciado su intención de rebajar el precio que cobra a los pasajeros por facturar sus maletas (que pasa de 35 a 25 euros por cada una de ellas) y además aumenta el peso máximo permitido para esas maletas (desde los 15 kilos actuales hasta los 20 kilos). Hasta aquí la parte positiva para el usuario.

Pero Ryanair también pretende restringir la posibilidad de que los clientes suban a bordo del avión con dos bultos de equipaje de mano. A partir de noviembre, sólo los clientes que paguen el suplemento de ‘embarque prioritario’ podrán llevar en cabina dos bultos (una maleta y un bulto pequeño). Un suplemento que asciende a 5 euros si se paga al comprar el billete, 6 euros si se hace durante la facturación y hasta una hora antes del vuelo.

Los pasajeros que no paguen ese extra de embarque prioritario sólo podrán subir el bulto pequeño a bordo (en la práctica, el tamaño permitido es el de un bolso), mientras que el equipaje de mayor tamaño (una maleta) acabará siempre en la bodega del avión. El personal de la compañía o subcontratado en los aeropuertos recogerán la maleta de todos esos viajeros en la puerta de embarque para llevarlas, sin cargo alguna, a la bodega de la aeronave.

Ryanair justifica esta nueva vuelta de tuerca a su política de equipajes en que servirá para “reducir el número de retrasos causados por los pasajeros que traen dos bultos de equipaje de mano”, dado que finalmente no todos caben en la cabina y tiene que improvisarse su traslado a la bodega con la consiguiente pérdida de tiempo durante el embarque.

«Al ser demasiados los clientes que transportan los dos bultos permitidos como equipaje de mano libre de cargo, con una ocupación muy alta (97% durante el mes de agosto), no hay suficiente sitio en los compartimentos de cabina para tantas maletas, lo que está generando muchos retrasos en embarques y vuelos», sostiene la compañía low cost. La compañía dice que es imposible meter en los maleteros de la cabina dos bultos por cada uno de los 182 pasajeros de un vuelo (en total 364 bultos).

Ryanair realizará el embarque de cada vuelo con dos colas, una con los clientes que han pagado los 5 euros extra (y que pueden subir dos bultos) y la otra con los que no han abonado el embarque prioritario (y que sólo llevarán consigo el bulto de menor tamaño). Según la compañía, con esta nueva política perderá en torno a 50 millones de euros cada año en ingresos por la reducción de las tarifas de facturación por cada maleta.