No es una época de cambio, es un cambio de época”. Con esta solemnidad resume el presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, el alcance de la revolución digital en que se ha embarcado la economía y la sociedad mundial en su conjunto. “La revolución digital tiene cuatro veces el tamaño de la Revolución Industrial. Lo va a cambiar todo, nuestra cultura, nuestra economía, nuestra sociedad e incluso al ciudadano”, ha dicho el ejecutivo en el I Congreso Industria Conectada 4.0.

Ana Botín: «Europa necesita campeones digitales. No tardemos 5 años en cambiar normas que no funcionan»

A la transformación tecnológica permanente del mundo online le viene ahora a acompañar la inteligencia artificial, la realidad virtual, el internet de las cosas, el internet táctil… Una revolución con la que España y sus compañías se juegan mucho. “Si se aprovecha todo el potencial de las nuevas tecnologías, la digitalización de la actividad económica en España implicaría un incremento de más de 100.000 millones de euros de valor añadido bruto hasta 2025”, ha subrayado el ministro de Economía, Luis de Guindos, en la inauguración del foro. “Hablamos del 10% del PIB nacional”.

Un tesoro de más de 100.000 millones que las grandes compañías no quieren perder, por lo que reclaman que el país y la Unión Europea en su conjunto se muevan para que así sea. “Hacen falta campeones europeos en el mundo digital”, ha advertido la presidenta de Santander, Ana Botín, frente a la pujanza de los gigantes norteamericanos como Amazon, Facebook o Google y, en su sector, ante la llegada de bancos asiáticos y estadounidenses a Europa.

Álvarez-Pallete: «Se va a crear mucha riqueza, y  el reparto de esa riqueza debe ser justo»

Y para ello, Botín reclama que “igual que las empresas han de ser ágiles, las normativas también”. “No tardemos cinco años en cambiar una normativa si no funciona. Si no, llegamos tarde”, ha indicado. “Debemos tener las mismas condiciones de las que disfrutan otros. Si no queremos acabar con bancos chinos y americanos en Europa, es importante que el entorno incentive y nos ayude a la transformación y a competir en igualdad de condiciones en digitalización», ha sentenciado la presidenta de Santander. «Las normas deben tener más flexibilidad y conseguir que cambien igual de rápido que cambia el mundo”.

La presidenta de Santander ha subrayado que para subirse a esta revolución se ha de potenciar el talento y fomentar la educción en materias clave como las matemáticas, la programación, los algoritmos… “Tenemos escasez de talento digital”, ha apuntado el presidente de Indra, Fernando Abril-Martorell. “Hay un desfase entre las necesidades de formación y las capacidades existentes. Y existe cierta urgencia, porque un rasgo fundamental de esta revolución es su velocidad”.

«La revolución no sólo es tecnológica, también es profundamente demográfica», ha apuntado Juan Pedro Moreno, presidente de Accenture Iberia, en referencia a la adaptación que deberán hacer las empresas para que en sus equipos se integren tanto empleados más allá de los sesenta años y las nuevas huestes de millenials. En paralelo, Moreno ha subrayado el poder igualador de la revolución digital: «La transformación digital hace que se repartan todas las cartas de nuevo. Todo el mundo tiene casi las mismas oportunidades».

El presidente de Telefónica ha subrayado que sumarse a la revolución digital “es imprescindible, no una opción. No podemos no cambiar. Se va a crear mucha riqueza, y hay que evitar el riesgo de que el reparto de esa riqueza no sea justo”. “Es que si no lo hacemos”, ha advertido Rosa García, presidenta y consejera delegada de Siemens España, ç2perderemos un tren que sería la ruina y la perdición de nuestras empresas”. “Si no lideramos el cambio como país, podemos quedarnos sólo con la parte negativa de esta transformación”, ha sentenciado Abril-Martorell.