Cataluña copa la atención de los analistas internacionales. El referéndum de independencia que el Gobierno de la Generalitat tiene intención de llevar a cabo el próximo domingo 1 de octubre ha captado el interés de las más diversas firmas de inversión en las últimas semanas.

Este es el caso también de Saxo Bank. El banco de inversión de origen danés ha publicado un informe en el que, en oposición a la mayoría de sus competidores, augura un futuro no del todo negativo a una Cataluña independiente.

De hecho, el artículo firmado por Christopher Dembik, responsable de análisis macroeconómico de la entidad, asegura que la región sería viable económicamente si se desconectara de España. Eso sí, siempre que lograra mantenerse dentro del sistema de la Unión Europea, algo que, hasta la fecha, ha sido rechazado por los máximos dirigentes de las instituciones europeas.

Según argumenta Dembik, Cataluña cumple con los criterios que suelen compartir las economías desarrolladas exitosas, y que resume en “tener una economía diversificada e internacionalizada con alta productividad”.

En opinión del responsable del banco danés, “Cataluña es una economía muy diversificada y presenta una estructura de producción más equilibrada que otras regiones españolas”. El reducido peso del sector primario, en contraposición al dominio de los servicios, y la importancia relativa que aún mantiene la industria justifican esta visión.

La diversificación e internacionalización de la economía catalana son puntos a favor de su viabilidad

En cuanto a la internacionalización, Dembik resalta que Cataluña registró un superávit comercial del 11,5% del PIB en 2015. Además, comenta, “ha llevado a cabo una exitosa diversificación comercial que ha sido impulsada durante la crisis soberana”, con resultados convincentes: la cuota de exportaciones fuera de la Unión Europea habría aumentado del 26,7% en 2000 al 35% en 2015.

Más dudas genera el apartado de la productividad, considerada por el analista de Saxo Bank como “el criterio en el que más rezagada está Cataluña, al igual que España”. Según recoge el informe, a pesar de las recientes mejoras de productividad registradas en la economía española, “el país todavía tiene un largo camino para llegar a construir un modelo de crecimiento económico basado en la innovación y el conocimiento”.

Con todo, Dembik sostiene que “Cataluña es probablemente una de las regiones españolas mejor situadas para afrontar esta cuestión”, lo que estaría motivado por su mayor atractivo para la inversión extranjera y los esfuerzos realizados en la región para “la creación de una poderosa infraestructura de investigación en sus universidades”. No obstante, advierte de que en el sector privado el modelo de crecimiento sigue dependiendo en exceso de trabajos poco cualificados.

Estos argumentos permiten a Saxo Bank afirmar que, dentro de la Unión Europea, una Cataluña independiente sería viable económicamente y ocuparía la decimotercera posición del ránking en una hipotética unión de 29 países. El informe del banco danés concluye, en cualquier caso, con la advertencia de que, ya sea como estado independiente o como parte de España, “Cataluña tendrá que invertir más en capital humano y educación para evitar volver a sus viejas costumbres y depender de bajos salarios para el crecimiento económico”.

El mensaje de Saxo Bank contrasta con los emitidos recientemente por entidades como JPMorgan, en los que se advierte de los graves perjuicios económicos que sufriría Cataluña -amén de España- en el caso de que se consumara la ruptura.

También el ministro español de Economía, Luis de Guindos, se refirió esta misma semana a las dificultades económicas que encararía una Cataluña independiente.