Apple ha vuelto a crear el mejor móvil del mercado. El viernes 3 de noviembre estará en los bolsillos de los usuarios de todo el mundo, que no tardarán en empezar las ya tradicionales colas en las Apple Store para ser los primeros en tener el dispositivo. Compradores, analistas y expertos coinciden en que el éxito está asegurado, y uno de los mayores beneficiados de ellos, además de la propia Apple, va a ser Samsung.

En la lucha por ocupar el trono de los smartphones, ambos competidores son también aliados. El gigante surcoreano lleva años siendo una de los mayores proveedores de componentes del teléfono de Apple, un papel que será aún más importante con la llegada del iPhone X por culpa de sus nuevas pantallas.

El fabricante de Cupertino le ha colocado a su nuevo terminal estrella una pantalla OLED -tras años obviando esta tecnología que el propio Tim Cook, CEO de Apple, calificó de «horrible»- que sale directamente de los talleres de Samsung.

Este es el componente más caro de todo el iPhone X, aunque no es el único que lleva la firma de la compañía asiática: también son los responsables de muchas de las piezas de las baterías y de los condensadores.

Según un informe publicado por The Wall Street Journal, Samsung va a ganar 110 dólares, casi 94 dólares, por cada iPhone X que Apple venda en cualquier parte del mundo. Esto se debe precisamente a las pantallas, pues este nuevo smartphone necesita unas a medida exclusivamente diseñadas.

Tal y como informa el diario estadounidense, al final del verano de 2019 Apple ya habrá vendido más de 130 millones de unidades de su nuevo smartphone. Eso significa que Samsung se embolsará 14.300 millones de dólares, más de 12.100 millones de euros, en ese mismo periodo gracias a los usuarios que lleven en su bolsillo un móvil de la competencia.

Un tercio de sus ingresos

Así, se puede decir que Samsung tiene una dependencia económica de Apple, la mayor cotizada del mundo. Un tercio de los ingresos del gigante asiático proceden directamente de Cupertino, donde está la sede de la compañía fundada por Steve Jobs, según los datos de CLSA, una firma de inversión con sede en Hong Kong.

Samsung, además, va a ganar más dinero con los componentes que fabrica para el iPhone X que con los que hace para su dispositivo franquicia, el Galaxy S8, principalmente por el volumen de ventas que se le estima a cada teléfono. Según los datos del Wall Street Journal, tras el verano de 2019 se habrán despachado 130 millones de unidades del móvil de la manzana, por 50 millones de procedencia surcoreana.

Por cada iPhone vendido Samsung gana 110 dólares, pero las piezas que fabrica para su móvil están valoradas en 202 dólares, poco más de 170 dólares. La suma total dicta que, efectivamente, es más rentable para sus arcas el iPhone del décimo aniversario.

La importancia del nuevo iPhone para Samsung ha sido recalcada en las últimas semanas por distintas firmas de análisis. Así, tanto Goldman Sachs como JPMorgan han destacado al fabricante coreano como uno de los grandes beneficiarios del último dispositivo de Apple.

Según Jay Kwon, analista de JPMorgan, al convertirse en el suministrador único de las pantallas OLED del nuevo iPhone, Samsung podrá incrementar el precio medio de sus ventas. El mayor banco del mundo estima que el salto de esta tecnología al mercado de los móviles multiplicará la importancia de esta área de negocio en los resultados de Samsung hasta 2018.

Todo esto ha estado presente en la buena evolución reciente de Samsung en bolsa, que ha logrado perforar máximos históricos y situarse al filo de los 300.000 millones de dólares (algo más de 255.000 millones de euros) de valoración. Desde que Apple presentó su nuevo dispositivo, el pasado 12 de septiembre, la firma coreana ha registrado un avance próximo al 3,5% sobre el parqué, elevando sus ganancias anuales al 42%.

En dos años acumula una revalorización superior al 140% y el brillante futuro de la tecnología OLED podría impulsarle aún más, según sugieren los analistas de Nomura. El banco nipón le otorga un potencial de revalorización del 32%.