Los trabajadores de los bancos catalanes llevaban varios días recibiendo clientes inquietos por la posible declaración de independencia unilateral de Cataluña, sobre todo desde el 1-O. Pero el día en que han tenido que emplearse a fondo para apaciguar a sus clientes ha sido este jueves, cuando el Sabadell comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) su decisión de votar un cambio inmediato de la sede social. Los ciudadanos catalanes, al día siguiente del discurso de Puigdemont en el que confirmaba su intención de seguir adelante en el procès, se desayunaron algunas informaciones que apuntaban a un acción idéntica por parte de la entidad más potente de la región. CaixaBank también estaba dispuesta a llevarse su sede fuera de Cataluña.

La noticia puso en marcha, sobre todo, a muchos clientes de La Caixa. No había colas, pero sí un incesante goteo de personas que entraban a las oficinas a exponer sus dudas. Los empleados estaban preparados para responder a la pregunta más común: “¿Qué pasa con mi dinero si se declara la independencia?”.

“Mientras estemos bajo el amparo del BCE no hay de qué preocuparse. El banco tiene un protocolo que se activa en 24 horas para cambiarlo de sede”, explica a un cliente intranquilo un comercial de una de las mayores sucursales de CaixaBank en Barcelona. “Queremos transmitir a los clientes que su dinero nunca van a estar fuera de la UE”, añade el empleado.

Distintas opciones

Pero hay más opciones y todas se exponen con claridad a los usuarios. “Estamos abriendo cuentas en otras sucursales. Desde aquí te abrimos una cuenta donde quieras. No queremos que haya pánico, para que no pase lo que con el Popular”, reconoce un trabajador de CaixaBank ante la mirada preocupada de un jubilado. Esa es la segunda alternativa que la mayor entidad de Cataluña está ofreciendo a quienes llevan muchos años con sus ahorros guardados en La Caixa.

También hay respuesta para quienes no soportan más la presión del procés y se plantean ya sacar directamente sus ahorros. “Si te quieres llevar el dinero no te lo lleves en efectivo, mételo en un fondo, porque se puede trasladar a otro banco pase lo que pase”, advierte el comercial al mismo jubilado. “Llevar el dinero al colchón de casa es una locura”.

La solución que más está potenciando el banco para frenar la fuga de clientes es el cambio de domicilio de la cuenta. CaixaBank está ofreciendo cambiar la cuenta a otra sucursal de otra provincia en el momento. El proceso es sencillo y se realiza desde cualquier oficina de Cataluña. “Lo está pidiendo bastante gente en los últimos días”, explica un trabajador del banco, quien a la vez asegura que “no hay de qué preocuparse”. “Pero si el cliente se queda más tranquilo se lo tramitamos desde aquí al instante”.

Preocupación por las acciones

No sólo hay gente que acude al banco a preguntar por sus ahorros. También por sus acciones. O por sus fondos de inversión, que es la opción que a los inversores mayoritariamente están recomendando a los clientes intranquilos por la independencia.

El trasiego en las oficinas más céntricas de Sabadell o Cataluña Caixa es algo inferior. Por ejemplo, en la entidad que preside Josep Oliu este jueves no había un protocolo para encauzar peticiones de cambio de domicilio. Quizá por Sabadell tenía decidido hace días dar el paso más grande y cambiar su propio domicilio social, cortando el problema y la inquietud de raíz. A los clientes de Sabadell que quieren cambiar de provincia su cuenta les invitan a contactar personalmente con la entidad de destino a la que quiera trasladarse.

En Cataluña Caixa apenas había movimiento. Y la respuesta que se daba en las sucursales era única y sencilla. “El banco pertenece a BBVA, que tiene la sede en Bilbao, no hay por qué preocuparse”, contesta a otros tres jubilados inquietos un empleado de la filial del grupo que lidera por Francisco González. “¿Entonces no va a haber corralito?, pregunta una señora. “No se preocupe, está todo bajo control. Absolutamente todo”, le responde el comercial.