En unos pocos años, las compras de coches no volverán a ser lo que eran. O eso al menos parecen pensar los directivos de Volkswagen. El gigante alemán del motor planea reducir el tamaño de su red de distribuidores europeos e introducir  las ventas online, en un intento de ajustar a los nuevos hábitos de consumo, según recoge Reuters de declaraciones de la dirección de la propia compañía.

La medida se enmarca en la estrategia de Volkswagen para reducir los costes en las 12 marcas del grupo, como parte del plan de mejora de la eficiencia puesto en marcha a raíz del escándalo de las emisiones en los motores diésel, que le ha supuesto un coste próximo a los 25.000 millones de euros y que le ha obligado a enfocarse en el desarrollo de vehículos eléctricos, lo que exige una elevada inversión.

En este contexto, el mayor fabricante europeo de vehículos pretende aumentar un 10% de media la rentabilidad y la eficiencia de su red de 3.000 distribuidores en Europa, al tiempo que busca recortar los costes de la red para ayudar a duplicar el rendimiento promedio por distribuidor al 2% desde el 1% actual.

Según explicó el director de ventas de la marca Volkswagen, Juergen Stackmann, el proceso de consolidación de su red de distribuidores se acelerará en el plazo de uno o dos años. Sin embargo, el ejecutivo no dio detalles sobre el tamaño de las reducciones de costes planeadas y el número de concesionarios que debían eliminarse bajo el «modelo de ventas futuras» del grupo.

La compañía alemana prevé permitir a sus distribuidores reducir sus plantillas

Volkswagen busca, mientras tanto, adaptarse a un entorno en el que los clientes de las grandes marcadas de automóviles están haciendo un uso creciente del canal de compras online, que favorece una mejor comparativa entre los distintos vehículos y sus ofertas. Según explicó Stackman, Volkswagen y los distribuidores ahora están desarrollando un portal en línea común.

La reducción de los costes también provendrá de un mayor uso de las nuevas tecnologías de la información, lo que permitirá a los concesionarios reducir el tiempo necesario para la prestación de servicios por automóvil en un 70%.

Los distribuidores de Volkswagen en Europa emplean, de media, 35 trabajadores y esa mano de obra puede ser reducida en unos cuatro a lo largo del tiempo o se podrá asignar al personal a otras funciones, explicó el directivo del grupo alemán.

Bajo los términos de los nuevos contratos con los concesionarios, que se concluirán a principios del próximo año, Volkswagen pretende renunciar a su derecho a dictar el tamaño de la fuerza laboral, lo que permitirá a los concesionarios recortar personal.