CaixaBank y Sabadell empiezan a recuperar parte de los 14.000 millones de euros que ambos bancos vieron salir de sus oficinas de Cataluña en los cinco días posteriores al 1-O, cuando se celebró el simulacro de referéndum en Barcelona, según confirma a El Independiente un alto ejecutivo próximo a la cúpula de las entidades.

La abultada cifra incluiría trasvase de dinero de cuentas catalanas hacia oficinas situadas en otras comunidades autónomas -estos movimientos no afectan al balance-, el dinero colocado en fondos de inversión y pensiones, y la salida de ahorro con destino a la competencia.

La llamativa cifra, sin embargo, se ha ido rebajando en la última semana, tras el traslado de los domicilios sociales fuera de la región independentista.

El ministro de Economía Luis de Guindos ha confirmado la entrada de dinero en las entidades catalanas

De hecho, tal como señaló el martes el ministro de Economía, Industria y Competitividad Luis de Guindos durante un acto de la patronal Cepyme, desde que cambiaron sus sedes, «se ha revertido la situación y ya hay entradas netas de depósitos» en CaixaBank y Sabadell.

El titular de Economía también aseguró que parte de la desaceleración del crecimiento económico prevista para 2018 también podría «revertir» si cesa la incertidumbre en Cataluña, una situación que restará cinco décimas de crecimiento al PIB nacional el próximo año.

El órdago secesionista ha motivado que dos símbolos de la prosperidad económica de Cataluña hayan buscado refugio fuera de la comunidad. CaixaBank, Sabadell y todas sus filiales -gestoras de fondos, pensiones, seguros y joint ventures- han anunciado su traslado para preservar la estabilidad de su negocio.

Sabadell ha ido más allá y estudiará trasladar a sus directivos a Madrid en la próxima reunión de su consejo de administración, en caso de que la Generalitat de Cataluña siga adelante con la hoja de ruta independentista.

El sector financiero huye

Al igual que los principales bancos, prácticamente la totalidad de firmas financieras ha optado por salir de Cataluña con el fin de mantenerse dentro de un marco jurídico estable, salvaguardando los intereses de sus clientes y dentro de amparo del BCE, ante la incertidumbre que vive la región.

De los grandes grupos financieros, sólo la aseguradora Allianz resiste en la ciudad condal, después de que el gigante suizo Zurich anunciase el miércoles su marcha de la localidad con destino a Madrid.

En los días previos, ya comunicaron su salida otras firmas financieras como Mediolanum, Arquia, Catalana Occidente, filiales de Axa, Antes que ésta, SegurCaixa Adeslas -integrada en el Grupo Mutua Madrileña y participada por Caixabank- y firmas independientes de gestión de activos como EDM, Merchbank, Gesiuris -participada por Catalana Occiodente-, Trea y GVC Gaesco.

La fuga no se limita al sector financiero aunque, por su especial sensibilidad, fue el primero en tomar medidas. En total, más de 900 empresas catalanas, entre las que figuran grandes corporaciones del Ibex como Gas Natural, Abertis y Colonial han movido su domicilio social a otras regiones españoles.

Una de las últimas grandes firmas en anunciar su marcha ha sido Codorniu, que pone rumbo a La Rioja, mientras que la emblemática empresa de lotería la Bruja de Oro de Sort ya ha iniciado los trámites para trasladar la sede de todos sus negocios de lotería, restauración e inmuebles desde Cataluña a Navarra y la fiscal a Madrid.