Las televisiones tradicionales no sintonizan bien en el mercado español. Atresmedia y Mediaset retroceden este lunes cerca de un 2,5 y un 1,5%, respectivamente, y se sitúan en sus niveles más bajos desde febrero de 2016. Ambos grupos pierden más de un 28% de su valor en sólo seis meses, lo que ha supuesto una pérdida conjunta de casi 2.000 millones de euros de capitalización.

La publicación de sus resultados trimestrales, la semana pasada, no ha ofrecido a los inversores las razones suficientes para recuperar la confianza en las principales compañías televisivas de España. Aunque las cifras de Mediaset -favorecidas por una notable contención de costes- han obtenido cierto respaldo por parte de los analistas, en su caso, como en el de Atresmedia, los inversores parecen haber puesto el foco una vez más en la decepcionante evolución del mercado publicitario.

En los nueve primeros meses de 2017, los ingresos publicitarios de ambas compañías han registrado un descenso respecto al mismo periodo del año anterior, cortando con una racha de cinco años consecutivos de crecimientos. Y las perspectivas no parecen mucho más halagüeñas para los próximos meses.

En el caso de Mediaset, el grupo prevé un incremento de los ingresos publicitarios en el cuarto trimestre del año de entre el 3 y el 4%, “lo que implica un crecimiento del 1,5% en el año, inferior al 2% que estimaba en julio”, resaltan los analistas de Alantra. Por su parte, Atresmedia ha reducido sus previsiones de crecimiento de ingresos por publicidad al 1%, frente al 2% previo.

Además, las circunstancias políticas en España, y en concreto la crisis catalana no parecen jugar a favor del negocio de ambos grupos. “Nos preocupa la perspectiva publicitaria a corto plazo de Atresmedia, especialmente a la luz de la incertidumbre política en Cataluña”, apuntan los analistas de Credit Suisse.

Los riesgos implícitos en la crisis catalana también fueron tomados en consideración por los dirigentes de Mediaset durante su reciente presentación de resultados. “De momento no están notando impacto por la situación en Cataluña aunque admiten que no es bueno para el mercado, ya que complica su capacidad para predecir el comportamiento del mercado (aparte de que muchos anunciantes no quieren verse relacionados en este tipo de entorno)”, apuntan los analistas de Renta 4.

El negativo desempeño de Atresmedia y Mediaset contrasta de forma radical con la evolución de una compañía como Netflix, que en los últimos cuatro meses acumula una revalorización superior al 30%, que le ha llevado a pulverizar sus máximos históricos. Hoy, la valorización de la compañía de Los Gatos supera los 84.000 millones de dólares (71.558 millones de euros), catorce veces más el valor conjunto de los dos grandes grupos españoles. Hace sólo una década sólo Atresmedia triplicaba la capitalización de Netflix.

El auge de Netflix es el mayor exponente en los mercados financieros de la revolución que han supuesto las nuevas plataformas de consumo televisivo a la carta. Una revolución que amenaza con robar una parte cuantiosa de las audiencias a las televisiones tradicionales, poniendo en cuestión su atractivo para los anunciantes.

Ante esa circunstancia, los expertos creen que grupos como Atresmedia y Mediaset se verán forzados en los próximos trimestres a incrementar su inversión en contenidos para competir con estas nuevas plataformas. “El mercado de anuncios televisivos es de nuevo más débil de lo esperado, y el margen para compensar esto con un recorte de costes adicional es cada vez menor, especialmente teniendo en cuenta el incremento de inversión en contenido que creemos que Mediaset deberá hacer para competir contra la televisión de pago las y plataformas OTT (las de servicios por internet)”, comentan en Alantra.

Para los analistas de esta firma, que incluyen a Atresmedia bajo la misma amenaza, “el mercado de anuncios televisivos ya se muestra débil, y creemos que empezaremos a ver el impacto de la televisión de pago en 2018”.

Estas oscuras perspectivas de negocio enmarcan un camino bursátil complejo para los grandes grupos de televisión tradicional en España. Sin embargo, algunas firmas de análisis siguen viendo valor en el sector. Es el caso de Ahorro Corporación, que otorga un potencial superior al 25% a las acciones de Mediaset.

“Es cierto que siguen existiendo dudas razonables con respecto al futuro de la industria en el largo plazo (nuevos entrantes, nuevas hábitos de consumo, entorno online y posible descorrelación entre el PIB y la evolución del mercado publicitario)”, señalan, aunque añaden que “a día de hoy, la industria de la televisión en línea se mantiene como la mejor opción de cara a los anunciantes. Confiamos en que la consolidación de la recuperación del mercado publicitario a corto plazo generará un repricing de la acción de la compañía generando una atractiva rentabilidad”.