Netflix ha subido los precios. No sólo en Estados Unidos, también en España -entre otros muchos países- los usuarios van a ver como su tarifa mensual se incrementa en un euro, hasta 10,99, si tienen el plan estándar para dos dispositivos o en dos euros, hasta casi 14, en caso de que haya contratado la opción premium con reproducción en cuatro dispositivos en UHD.

No serán pocos los usuarios que protesten por esta subida repentina de los precios de la suscripción mensual, pero a Netflix ya le ha venido de perlas. Y eso que todavía no ha cobrado ni un céntimo de estos aumentos en las tarifas.

Desde que anunciara la decisión, el pasado jueves 5 de octubre, la compañía de Los Gatos ha ganado casi 5.700 millones de dólares, casi 4.900 millones de euros, en bolsa gracias a la buena acogida que ha tenido entre los inversores esta decisión.  Las subidas desde esa jornada bursátil superan el 6,5%, sobre todo gracias al fuerte repunte del mismo jueves, cuando los avances superaron los cinco puntos porcentuales.

Así, los títulos de la compañía cotizan en máximos históricos en el entorno de los 197 dólares, lo que otorga a Netflix una capitalización superior a los 85.000 millones de dólares, poco más de 72.000 millones de euros.

Las firmas de análisis han aplaudido la decisión tomada por al cúpula de la plataforma dirigida por Reed Hastings. “La capacidad de Netflix para aumentar los precios ha crecido en los últimos años, igual que lo han hecho sus contenidos y su tecnología”, afirma Mark Mahaney, de RBC Capital Markets.

Geetha Ranganathan, de Bloomberg Intelligence, señala que “los usuarios no son tan sensibles a los precios”, apuntando a que “Netflix se ha convertido en un servicio casi imprescindible para mucha gente. La variedad de contenidos es incomparable”.

En la misma línea se sitúan en UBS, que ha elevado su precio objetivo hasta los 225 dólares por acción, bastante por encima del consenso de Wall Street en el entorno de los 190 dólares. “Vemos mucho potencial, ya que el crecimiento de usuarios es sostenible en el tercer trimestre del ejercicio fiscal y va a continuar su buena marcha interanual en los mercados de casi todo el mundo”, ha afirmado Doug Mitchelson, analista de la entidad suiza.

En JP Morgan consideran que la subida de precios “ha llegado antes de lo esperado” pero afirman que el impacto negativo “va a ser mínimo” y que la fortaleza va a “continuar”.

Más contenidos

Desde que debutara en Europa, en el año 2012, Netflix ha invertido ya más de 2.000 millones de dólares, casi 1.700 millones de euros, en producciones originales, licencias y coproducciones en el Viejo Continente, una inversión que ha servido para estrenar más de 100 contenidos.

En lo que llevamos de 2017 la plataforma ya ha producido más de 1.000 horas de contenidos originales, y todavía tiene por estrenar la segunda temporada de Stranger Things, que llegará el 27 de octubre, y las segundas entregas de The Crown y Las Chicas del Cable, que llegarán a las pantallas en diciembre.

Que los analistas y los inversores se muestren favorables a la decisión de subir los precios demuestra que el movimiento no es sólo correcto, es necesario. Con más de 7.000 millones de dólares, casi 6.000 millones de euros,  invertidos en producción de contenidos, Netflix necesita ingresos urgentes. Muy urgentes.

Ese aumento de las tarifas, que tampoco es especialmente importante, sigue manteniendo el coste de la suscripción a Netflix por debajo de otros servicios similares que, además, ofrecen menos a los usuarios. Hulu y YouTube, que ya ofrecen algo similar en Estados Unidos, han iniciado sus aventuras con precios por encima de los 40 dólares, mientras que HBO tiene aplica unos costes similares.

Que Netflix suba los precios suavemente es bueno para todos. La compañía ingresará más, por lo que mantendrá su nivel de inversión en contenidos de calidad y en tecnología para ofrecer lo que el usuario quiere: un ritmo constante de nuevas series y películas, buen servicio y comodidad en el manejo de la aplicación. Todos contentos.