Sorpresa mayúscula en Renfe Operadora: el consejo de administración de la empresa estatal se ha convocado en Barcelona para los días 8 y 9 de noviembre, aunque aún no está confirmado oficialmente el lugar del cónclave. De momento se han enviado hasta dos misivas a todos los miembros del consejo sondeando la disponibilidad de cada uno para asistir a Barcelona dentro de aproximadamente dos semanas. Cabe la opción de abortar la reunión barcelonesa, muy relacionada con los actuales acontecimientos.

Se trata de una convocatoria inédita para Renfe: ni los más veteranos recuerdan la celebración de un consejo de administración en la capital catalana. A pesar de que ha habido presidentes de Renfe catalanes (Ramón Boixadós, Mercè Sala). Y ministros de Fomento (Borrell).

Ni los dirigentes más veteranos recuerdan un consejo de administración en Barcelona

El motivo no ha trascendido, pero varias fuentes confirman la razón a El Independiente: «Queremos arropar a los aproximadamente 2.600 ferroviarios de Cataluña» en el momento álgido del desafío independentista, dice la versión oficial. En realidad, se trata de un golpe de autoridad de Fomento, que viene a resaltar la pertenencia a un ente estatal. Se está comunicando con un perfil bajo: el temor a un escrache o bloqueo de los manifestantes existe.

La convocatoria se realizó este lunes por la mañana. Y las opiniones dentro de la casa son variopintas. «No nos parece mal que varias empresas públicas apoyen y estén en Barcelona», indican en Fomento. «Esta visita se tenía que haber producido mucho antes», lamenta otro directivo jubilado con mucha relación con Cataluña.

Algunos ven bien la convocatoria, otros dicen que llega tarde y para otros se trata de un atropello

Para otros, en cambio, se trata de un atropello. A un antiguo miembro del consejo de administración durante la etapa socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, el mero hecho de sugerir celebrar un consejo de administración en Barcelona en plena crisis independentista es un «puñetazo sobre la mesa» del Estado. «Me recuerda un poco a algunos consejos de administración de grandes empresas estatales celebrados en la etapa de Franco fuera de Madrid», ironiza.

No se anunciarán inversiones

Las especulaciones sobre los motivos de designar la reunión en Barcelona planearon sobre los empleados de Renfe durante todo el día del lunes. Algunos veían que se produciría un anuncio inversor, como las partidas ya licitadas de material ferroviario y sistemas de señalización (instalación de ERTMS) en Cataluña. Otros, en el mismo sentido, intuían que podía producirse un aumento de la inversión estatal hacia Ferrocarrils de la Generalitat (la Renfe catalana), que explota los maltrechos Rodalíes (Cercanías) e incluso transferir la titularidad de éstos a la comunidad autónoma. Las críticas a la falta de inversión en los trenes catalanes se escuchan cada vez con más fuerza. Pero nada de esto ocurrirá, según todas las partes.

Durante todo el dia se especuló con algún anuncio inversor de calado para Cataluña

«No tiene ningún sentido hacer anuncios de ese tipo ahora, con la intervención de la autonomía a la vista, cuando ha habido más de cinco años para acelerar las inversiones ferroviarias en Cataluña», sentencia un dirigente catalán.

«Hacerse notar» entre el personal

También hay quien plantea que la convocatoria de Barcelona se debe a la proximidad con el décimo aniversario de la llegada de la alta velocidad a Barcelona (en diciembre de 2007). Una hipótesis del lado oficial que pocos respaldan.

Sea como fuere, de acudir los consejeros a Barcelona no está muy claro el plan, pero todo apunta a que la visita tratará de»hacerse notar» para al menos una buena parte del personal ferroviario que trabaja en la región que vive tiempos convulsos. «Mucha gente vive allí y no es de allí. A esos hay que arropar», defiende un directivo de Renfe. Los 2.600 empleados en Cataluña no son exclusivos del operador, sino que la suma total también contabiliza a los trabajadores del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias Adif.