Los grandes inversores internacionales miran con inquietud hacia Cataluña, y los dos grandes bancos catalanes, CaixaBank y Sabadell, pese a haber trasladado sus sedes sociales fuera de la región secesionista para preservar los intereses de sus clientes, se han colocado en el punto de mira del mercado.

El impacto del procés es todavía difícil de cuantificar, pero los analistas de bolsa advierten del deterioro del negocio de ambas entidades. «En las últimas semanas se han publicado cifras no oficiales sobre posible salida de dinero. El impacto real se verá en los resultados del cuarto trimestre. Hasta entonces, podría esperarse cierta volatilidad [de ambas compañías en bolsa] y revisiones a la baja [en las recomendaciones] del consenso de analistas», advierte el bróker del banco suizo Mirabaud en un informe destinado a clientes institucionales.

El impacto real del procés se verá reflejado en los resultados del cuarto trimestre de los bancos

La firma señala que, de momento, no ha modificado sus estimaciones, pero reconoce es «consciente» de que «probablemente ambos bancos tendrán problemas para alcanzar los objetivos de su plan de negocio a medio plazo».

Pese a que las dudas en torno al futuro de la banca catalana son inevitables, el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, aseguró el martes durante la conference call que mantuvo con los analistas que siguen el valor en bolsa, con motivo de la presentación de los mejores resultados de su historia, que mantiene los objetivos fijados en su plan estratégico, que supone un incremento de ingresos de entre el 4 y 6% para este año. Aun así, sí advirtió de los efectos negativos que supondría un periodo prolongado de incertidumbre de cara a 2018. En declaraciones a la prensa también aseguró que la rentabilidad sobre el capital tangible (ROTE) al cierre de trimestre se situó en el 8% y aumentará hasta el 9%-11% en 2018, tal como estaba previsto.

Los analistas de Alantra estiman que CaixaBank ha perdido el 3% de sus depósitos los días posteriores al 1-O

El ejecutivo reconoció haber sufrido una salida moderada de depósitos en los días posteriores a la celebración del simulacro de referéndum el 1-O, que se frenó con el cambio de sede de Barcelona a Valencia, y se habría revertido con la entrada neta de depósitos.

Los analistas de Alantra cifran la fuga de pasivo en CaixaBank en el 3% de la base de depósitos. Pese a ello, la firma de inversión mantiene su recomendación de compra sobre el valor, al considerar que «el impacto macroeconómico y el riesgo de caída es limitado».

Por su parte, Fidentiis considera que la cotización de los bancos ha sobrerreaccionado ante las tensiones entre Madrid y Barcelona, al menos, en términos de fundamentes, pero advierte de que «la aversión al riesgo y la presión a corto plazo se mantendrán hasta que se clarifique el escenario».