El impacto de la crisis catalana no perdona ningún sector de la economía. Más de 2.000 empresas han huido de la región en busca de estabilidad jurídica, al tiempo que la contracción del consumo y la caída del turismo evidencian la falta de confianza de los ciudadanos. Los precios de los activos inmobiliarios en la región se han desplomado y la inversión local e internacional en este sector se ha congelado en pleno órdago independentista.

Entre las operaciones que se han suspendido por las tensiones catalanas figura un lote de oficinas de la inmobiliaria Hispania a Swiss Life por más de 500 millones de euros. Es sólo un ejemplo de lo que viene siendo la tónica habitual desde la celebración del simulacro de referéndum, explican firmas y fondos especializados en el sector.

“El sector inmobiliario es el que más está sufriendo el procés. Hemos conocido el bloqueo de la operación de Hispania porque se trata de una compañía cotizada y está obligada a comunicarlo, pero, aunque no trasciendan más noticias de esta índole, es una realidad que prácticamente todas las operaciones inmobiliarias de pequeño y mediano tamaño se están frustrando”, asegura un alto directivo de un fondo de inversión con amplia presencia en la región secesionista.

España sale del radar de inversión extranjera porque el riesgo geopolítico es muy alto”

La firma a la que representa este ejecutivo, propietaria de varias empresas catalanas, ha tomado la determinación de paralizar las inversiones que pudiesen localizarse en la comunidad secesionista y destinar su capital, procedente en su mayoría de inversores norteamericanos, al resto de España.

“Creemos que está situación será coyuntural, pero, entre tanto, la falta de seguridad jurídica hace que prefiramos apostar por el resto del país”, asegura el ejecutivo.

Otros profesionales del sector advierten de que la parálisis del sector en Cataluña se ha extendido ya al resto de España, en lo referente a llegada de capital extranjero.

Fondos que estaban captando capital extranjero han suspendido el proceso por la falta de apetito”

“Los fondos internacionales se mueven por patrones homogéneos. Ven que Cataluña es el 20% del PIB de España y no discriminan. España sale del radar de inversión porque el riesgo geopolítico es muy alto. De hecho, algunos fondos españoles, que estaban en proceso de captación de dinero entre inversores foráneos, han tenido que suspender el road show previsto por la falta de apetito”, indica un inversor institucional especializado en el sector inmobiliario.

“A corto plazo van a haber mercado para los fondos oportunistas, que son los que reactivan el mercado. Pero no antes de las elecciones del 21 de diciembre. Nadie en su sano juicio va a moverse hasta ver el resultado”, añade.

Cataluña va a ofrecer oportunidades para los fondos buitres, que reactivan el mercado

En esta línea, la firma de inversión Alantra emitió recientemente una nota, con motivo de la suspensión de la venta de activos de Hispania, en la que subrayaba que “el retraso de la operación tiene sentido dado el riesgo político en Cataluña y la celebración de elecciones regionales a final de año”.

Alantra opina que “son malas noticias para Hispania”, ya que el “aplazamiento de la venta puede significar que el valor de los activos, especialmente los ubicados en Cataluña, pueden ahora ser menores en un entorno de incertidumbre política y económica y la salida de muchas empresas de la región”.

La misma firma advirtió, en otra nota a sus clientes referente a la inmobiliaria Neinor, que “espera un mercado inmobiliario débil en Cataluña, al menos, hasta las elecciones”.