Es el órdago del ‘ojo por ojo’. Al menos así se puede intuir de la advertencia que el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, ha lanzado hoy al Gobierno vasco y el PNV si quieren contar con su apoyo para sacar los presupuesto de 2018 en Euskadi. El proceso se libra de forma simultánea en Euskadi y en Madrid pero en el caso de la capital de España parece que la puerta está cerrada: el PNV no apoyará a Rajoy para la aprobación de las cuentas del próximo año. En Euskadi la batalla es inversa, es el Ejecutivo de Urkullu el que aspira a reeditar el apoyo de los populares para sacar adelante las cuentas del próximo ejercicio. Y si del ’precio’ y reproches que Alonso ha puesto hoy a los nacionalistas depende, todo apunta que tampoco en el País Vasco habrá acuerdo PNV-PP.

Entre los requisitos, el más complicado para el PNV pasa por renunciar y rectificar un complicado acuerdo de reforma fiscal alcanzado con el PSE y que el PP cuestiona por no reducir, fundamentalmente, el tipo general del impuesto de Sociedades en Euskadi, situado en el 28% frente al 25% del territorio común. A todo ello ha sumado una larga lista de incumplimientos de “la palabra dada” y recogidos en el pacto presupuestario de 2017. Alonso ha rematado su crítica al PNV asegurando que todo ello conforma un escenario en el que “la confianza está maltrecha”. Desde el PP reconocen que si ahora el PNV no rectifica, su propuesta fiscal para Euskadi “es muy complicado llegar a una posición común”.

En el PP aseguran que la confianza con el PNV está dañada por los reiterados «incumplimientos» que acumula

El PP vasco considera que en Euskadi no se han dado pasos en compromisos que el PNV habría adquirido para recabar el apoyo del PP el año pasado. Se trata de “incumplimientos graves”, ha dicho Alonso. Entre ellos ha citado los relativos a las ayudas a las familias, a la Formación Profesional dual, al apoyo a la escuela infantil, la ‘racionalización’ del gasto en las administraciones o avances en los proyectos de línea 4 y 5 del metro en Bilbao. Compromisos que no sólo no se han adoptado en el último año sino que tampoco se ven reflejados en el proyecto de presupuestos para 2018, según el PP.

Rebajar el Impuesto de Sociedades del 28%

Sin embargo, el punto central de la distancia que ahora aleja a PNV y PP se sitúa en la reforma fiscal pactada entre PNV y PSE y que ha tenido como pulso principal las reclamaciones para reducir el tipo general del impuesto de sociedades y que finalmente se ha mantenido en el 28%. Para Alonso este hecho deja a Euskadi como “uno de los lugares menos atractivos para invertir”. Por todo ello, el PP ha presentado un proyecto de reforma fiscal alternativo en las tres cámaras territoriales, -las Juntas Generales-, y en las que plantea un tipo general del 25% y del 23% para las Pymes. Además, propone una rebaja del IRPF.

Alonso ha señalado que los presupuestos del País Vasco no se aprueban “ni en Madrid ni en Barcelona, se aprueban en Vitoria y se deben basar en la confianza y la palabra dada”. El dirigente popular ha lamentado la pérdida de confianza en la que se está sumergiendo la relación con el PNV, fundamentalmente por el incumplimiento de los compromisos adquiridos, “los acuerdos del pasado se deben cumplir”.