Los caminos de Prisa y Javier Monzón vuelven a cruzarse. Pocas semanas después de que el expresidente de Indra renunciara a asumir la presidencia del conglomerado de medios informativos, Monzón ha sido nombrado consejero del grupo.

Monzón forma parte del listado de cinco nuevos consejeros de Prisa que han sido anunciados en la tarde de este lunes mediante un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El actual consejero de Banco Santander entra en el consejo de Prisa con la condición de consejero independiente.

El directivo, con una dilatada trayectoria empresarial, fue señalado el pasado mes de octubre como el candidato elegido para sustituir a Juan Luis Cebrián en la presidencia de Prisa. Sin embargo, a última hora, Monzón renunció al cargo, ante los cambios en las condiciones pactadas previamente con Cebrián, que pretendía mantener un amplio grado de poder en la empresa.

No obstante, el pasado miércoles el consejo de Prisa acordó definitivamente el relevo de Cebrián al frente de la compañía y su sustitución por Manuel Polanco, actual vicepresidente del grupo. Según fuentes conocedoras de lo acontecido dentro del consejo de Prisa, el histórico dirigente del diario El País vio frustrados sus planes de seguir controlando la compañía, aunque sí logró la creación de una fundación bajo su presidencia que tendrá cierta relevancia desde el punto de vista editorial.

Con Cebrián de salida -su marcha está prevista para el próximo 1 de enero-, Monzón sí ha aceptado ahora formar parte del consejo de Prisa. Entra además con cierta fuerza en el consejo, pues además de la condición de consejero independiente, ocupará los cargos del presidente del Comité de Nombramientos y Auditoría y del Comité de Gobierno Corporativo.

Además de a Monzón, Prisa ha nombrado consejeros a Javier de Jaime, Sonia Dulá y Javier Gómez Navarro, también con la condición de consejeros independientes, y a Francisco Gil Díaz como consejero externo.

Prisa se encuentra inmerso en un proceso de ampliación de capital con el que pretende cubrir sus elevadas necesidades financieras, que mantienen a la compañía muy golpeada en bolsa. Ha perdido ya más de la mitad de su valor este año y capitaliza menos de 200 millones de euros.

Según señalaba la firma de inversión Alantra tras conocerse el nombramiento de Polanco, “el probable nuevo presidente es una decepción, ya que él es parte de la familia fundadora (y hasta hace poco tiempo accionista mayoritario) y, por lo tanto, está asociado al proceso masivo de destrucción de valor experimentado por la compañía en los últimos años”. Los analistas de la firma aseguran que “hubiéramos preferido que Prisa nombrara a un presidente que trajera sangre e ideas nuevas, y una mejor actitud hacia los accionistas minoritarios, que han sido descuidados y maltratados en los últimos años.

Teniendo en cuenta esto y que aún aprecian “un riesgo de ejecución importante en el proceso de refinanciamiento y emisión de nuevas acciones” mantienen una visión negativa sobre las perspectivas de Prisa en bolsa.