Las operadoras de telecomunicaciones se cobran unas otras por usar sus propias redes. Es lo que se denomina el precio de terminación móvil, que es la tarifa que una compañía que tiene red o un operador móvil virtual completo cobran a otra teleco por que sus clientes terminen las llamadas en su red. Y el nivel de estos precios mayoristas están regulados para evitar abusos y para favorecer la comunicación entre usuarios sea cual sea la compañía contratada.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) acaba de aprobar su propuesta de revisión a la baja de las tarifas de terminación de llamadas vocales en redes móviles individuales. Una propuesta que contempla una rebaja del 40% de los precios mayoristas hasta 2020, de los 1,09 céntimos de euro por minuto actuales hasta los 0,64 céntimos dentro de tres años.

Las telecos cobrarán menos por este servicio, pero también gastarán menos cuando sean sus clientes los que usen las redes de uno de sus competidores. Menos ingresos, pero también ahorro de costes. Lo comido por lo servido.

La rebaja que propone la CNMC –la Comisión Europea y el Gobierno tienen ahora un mes de plazo para hacer alegaciones- es progresiva. 1,09 céntimos el minuto ahora, 0,70 céntimos desde el próximo 1 de enero, 0,66 céntimos en 2019 y 0,64 céntimos ya en 2020. El precio medio de terminación móvil en Europa se sitúa actualmente en 0,94 céntimos por minuto, así que con esta propuesta las tarifas en España “se situarán entre los más reducidas de Europa”, subraya el supervisor.

El organismo asegura haber constatado que la regulación de los precios de terminación móvil y sus sucesivos recortes han tenido un efecto «muy positivo» para la competencia en el sector y han propiciado el aumento del tráfico de voz en redes móviles, la rebaja de los precios de telefonía móvil y la generalización de tarifas planas. «En los últimos 10 años, los precios de la voz móvil en España han bajado cerca de un 80%», destaca la CNMC.