Foxconn, el mayor proveedor chino de Apple, ha utilizado a estudiantes en turnos de 11 horas en la cadena de montaje del nuevo iPhone X. Así lo han denunciado los propios alumnos del instituto Zhengzhou Urban Rail Transit, que comenzaron su labor como becarios en la fábrica del gigante asiático en septiembre.

Es habitual que Foxconn contrate como internos a un grupo de estudiantes de forma rotativa, una práctica muy común en gran parte de las empresas de todo el mundo, pero no lo es tanto que se les fuerce a trabajar hasta 11 horas diarias y con labores que, según recoge Financial Times citando a los afectados, «nada tenían que ver» con los estudios que estaban cursando.

El diario británico cita las palabras de hasta ocho estudiantes, miembros de un grupo de hasta 3.000 que pasaron en esas mismas fechas por Foxconn, cuya jornada laboral incumplía las normas de la compañía, que sitúa en las 40 horas semanales la barrera del máximo de trabajo que debe hacer un becario.

Todos ellos comenzaron su labor en la planta de fabricación de Zhengzhou en septiembre, como miembros de una plantilla que habitualmente ronda las 100.000 personas pero que entre agosto y diciembre acoge hasta a 300.000 trabajadores. Yang, una de las afectadas, ha asegurado que montaba hasta 1.200 cámaras del iPhone X al día.

Consultadas por el Financial Times, tanto Foxconn como Apple han reconocido que cuando conocieron la situación tomaron medidas inmediatas. En cualquier caso, han afirmado que los estudiantes trabajan de forma voluntaria en el centro de fabricación del que salen, en periodos de máxima actividad, hasta 20.000 iPhone al día.

«Hemos confirmado que los estudiantes trabajaban voluntariamente, son recompensados y tienen beneficios, pero no deberían tener que realizar turnos tan largos», ha afirmado Apple, tras una auditoria interna en la fábrica de su proveedor.

«Cuando descubrimos que a algunos estudiantes se les permitía trabajar horas extra, tomamos medidas de inmediato», ha explicado la compañía de Cupertino en un comunicado, a la vez que informado de que «un equipo de especialistas está ya en la fábrica, trabajando con el equipo directivo para poner en marcha sistemas que garanticen que se cumple con los estándares establecidos».

Foxconn City, al máximo

La compañía, cuyo nombre real es Hon Hai Precision Industry, no es sólo el mayor proveedor de componentes del iPhone, sino que también es una de las mayores empresas del mundo. Su cuartel general está en Longhua Town, cerca de Shenzhen, y se la conoce como Foxconn City.

Son más de tres kilómetros cuadrados en los que trabajan y residen hasta 450.000 personas, una población mayor que la de ciudades como Bilbao, en una localización en la que hay 15 fábricas diferentes, un hospital y hasta un canal de televisión propio.

Todo el músculo productivo de la firma está dedicado al iPhone X e, incluso así, no es suficiente para satisfacer las necesidades de Apple. Las nuevas tecnologías que tiene el smartphone estrella del gigante estadounidense son mucho más difíciles de fabricar y ensamblar, lo que está provocando muchos quebraderos de cabeza.

A comienzo del mes de octubre Foxconn tuvo que retirar a 200 trabajadores de la línea de montaje del teléfono, ya que el bajo suministros de materiales provocó que sobraran manos, algo inaudito en el entramado del mayor proveedor de Apple.