El Banco Central Europeo (BCE) da alas a la remontada del euro. La divisa europea repunta este jueves cerca de un 1% y se sitúa en el entorno de los 1,205 dólares, al filo de sus niveles más elevados desde enero de 2015.

La moneda responde de este modo a la confirmación de que la máxima institución monetaria de la eurozona se dispone a allanar en los próximos meses el camino para la retirada de los estímulos monetarios.

Las actas de la última reunión del BCE, celebrada el pasado 14 de diciembre, que se han publicado en la tarde de este jueves, muestran cómo los miembros del banco central consideran oportuno preparar a los mercados durante los primeros meses de 2018 para un cambio en la política monetaria. “El lenguaje relacionado con varias dimensiones de la postura de la política monetaria y la orientación a futuro podría revisarse a principios del próximo año”, apuntan las actas.

Los miembros de la institución “estuvieron ampliamente de acuerdo en que el Consejo de Gobierno debía ser paciente y persistente con su política monetaria, manteniendo la política monetaria actual y enfatizando la mayor confianza en el logro de su objetivo de inflación a mediano plazo”, como ya señaló Draghi en su comparecencia de diciembre.

Los miembros del BCE ven necesario ir adaptando su discurso a un escenario de fortaleza económica

Sin embargo, el Consejo de Gobierno del BCE observa que, ante la mejora de las condiciones económicas en Europa, “parecía surgir una brecha entre las condiciones económicas favorables y una postura de política monetaria que permanecía en una configuración de crisis”.

A pesar de que la inflación sigue sin dar muestras de revitalización, los miembros de la institución demostraron una mayor confianza en la convergencia hacia los niveles objetivo, lo que justificaría empezar a preparar a los inversores para la retirada de los actuales estímulos extraordinarios.

Para los miembros del BCE, la comunicación se antoja fundamental en este periodo, para poder llevar a cabo el proceso de normalización de la política monetaria sin perturbar las condiciones financieras. “Se sugirió que la comunicación del Consejo de Administración debería ajustarse gradualmente a lo largo del tiempo, para evitar movimientos repentinos e injustificados en las condiciones financieras”, se indica en las actas.

Ya el pasado junio, un mensaje de confianza sobre la economía europea del presidente del BCE, Mario Draghi, provocó una escalada del euro que puso en alerta al banco central, que desde entonces ha recalcado su disposición a mantener su apoyo al mercado todo el tiempo que sea necesario.

Con todo las actas de la última reunión del BCE han vuelto a tener un impacto similar en los mercados ha tenido un impacto significativo en los mercados. La subida del euro, que acumula ya una apreciación del 20% desde el pasado mes de junio, es vista como una amenaza para la tan ansiada recuperación de la inflación, ya que una divisa fuerte abarata las importaciones y dificulta la venta de productos en el exterior, lo que lastra la actividad de las economías más enfocadas a la exportación, como la alemana.

De hecho, este mismo jueves, el economista jefe para Europa, Oriente Medio y África de S&P, Jean-Michel Six, advirtió de que la apreciación del euro, que espera que se prolongue a lo largo del año, podría frenar los planes del BCE para finalizar sus políticas de estímulos.

El euro acumula ya un alza de casi el 20% desde junio y algunas firmas esperan que siga escalando

Y la situación podría recrudecerse a lo largo del ejercicio, si se confirma el repunte de la inflación en la eurozona, favorecido por la fuerte actividad económica. En este contexto, los analistas de Oxford Economics auguran “un retorno a las valoraciones fundamentales, que deberían respaldar a los activos europeos. Creemos que esto causará la apreciación del euro hacia los 1,25 dólares a final de año”, indican.

Asimismo ven “probable que aumente la sensibilidad del mercado hacia la política del banco central en el contexto de una inflación subyacente más fuerte”.

El mercado descuenta que el BCE no tocará los tipos de interés hasta, al menos, 2019, aunque algunos analistas creen que la institución podría verse obligada a acelerar la normalización de sus políticas en el caso de que la inflación se acelere por encima de lo previsto.

Repunta el interés de los bonos

Precisamente esa sensibilidad parece estar haciéndose también presente en la evolución del mercado de deuda, donde los intereses de los bonos mantienen este jueves la inercia ascendente de las jornadas previas. El interés del bono español a diez años se mueve actualmente en el entorno del 1,54%, seis puntos básicos por encima que al cierre de la semana anterior.

La rentabilidad de la deuda italiana también ha remontado seis puntos básicos, mientras que la de Francia y la de Alemania se anota siete y ocho puntos básicos, respectivamente, alcanzando, este último, sus niveles más elevados desde el pasado agosto, por encima del 0,5%.