Buenas nuevas para empezar el año. España ya luce una A en la calificación de su deuda, por primera vez desde el verano de 2012. Fitch ha brindado este viernes a la economía española la tan esperada subida de calificación, que había quedado en suspenso en el último tramo de 2017 por las incertidumbres generadas por la crisis catalana.

La agencia, que ha subido la nota de España un escalón, hasta A-, considera que la solidez de la economía española le hace acreedora de una calificación equiparable a un notable y que, según su propia definición, refleja una “elevada calidad de crédito”. La deuda había perdido esta consideración en junio de 2012, cuando la crisis bancaria y de la deuda situó al país al filo del rescate financiero.

“España continúa beneficiándose de una reducción de los desequilibrios macroeconómicos respaldada por una fuerte recuperación económica de base amplia”, explican los analistas de Fitch, que resaltan la buena evolución del consumo interno, el desapalancamiento del sector privado y la progresiva reducción del déficit público, que considera que se reducirá en 2018 hasta el nivel objetivo del 3,1%.

Fitch considera que el impacto económico de la crisis catalana ha sido limitado

Fitch había situado el pasado mes de julio la nota que otorga a España en perspectiva positiva para una posible revisión al alza. Pero, las tensiones desatadas por el desafío soberanista catalán habían ensombrecido el panorama y puesto en entredicho esa posible subida, como ya sucedió en el caso de la agencia S&P.

“Los acontecimientos en torno a la declaración de independencia del gobierno de Cataluña han subrayado el riesgo político, pero el impacto económico hasta ahora ha sido limitado”, resalta la agencia.

De este modo, Fitch respalda la sensación que ha ido imponiéndose en los mercados, en las últimas semanas, y tras la aplicación del artículo 155, de que la recuperación de la economía española avanza con suficiente solidez como para sortear con entereza las consecuencias de la crisis catalana. La propia Fitch pronosticaba el pasado mes de diciembre que España seguiría liderando el crecimiento económico en Europa hasta 2019, a pesar de la situación en Cataluña.

Los analistas de Fitch ven complicado que se encuentre una solución a la crisis catalana, pero consideran improbable que la independencia pueda materializarse. “Continuamos viendo la separación de Cataluña de España como muy poco probable, y nuestra suposición central sigue siendo que finalmente habrá un acuerdo sobre la reforma financiera regional y una mayor autonomía de Cataluña dentro de España, pero que este será un proceso largo, con el potencial para tensionarse de vez en cuando”, apuntan.

La mayor confianza del mercado en la deuda española ha sido perceptible en las últimas semanas en la evolución de la prima de riesgo, que se ha situado claramente por debajo de los 100 puntos básicos y roza ya sus niveles más bajos desde 2009.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha celebrado la decisión de Fitch asegurando que “confirma la confianza en nuestra economía, que se sustenta en un crecimiento robusto, con fuerte creación de empleo y reducción del déficit público”.

Guindos ha resaltado que la reentrada de España en el selecto club de los países con notas A tendrá consecuencias positivas para la financiación del Estado. “La decisión de la agencia Fitch, junto con la rebaja de la prima de riesgo en los últimos días, facilitará ampliar la base inversora y reducir los costes de financiación del Tesoro y del conjunto de la economía, ya en niveles históricamente bajos”, ha afirmado.