La agencia Fitch confirma el ráting de la deuda a largo plazo de Bankia en BBB- y mejora su perspectiva desde ‘estable’ a ‘positiva’. Fitch mantiene la nota ante el fortalecimiento de la franquicia del grupo nacionalizado, tras la fusión con Banco Mare Nostrum (BMN) , y mejora la perspectiva ante las expectativas de que mejore la calidad de los activos del grupo. La agencia de calificación también eleva a positiva la perspectiva de BFA, matriz de Bankia, y mantiene su ráting BB+, grado de especulación (bono basura).

«La perspectiva positiva refleja las expectativas de que la calidad de los activos de Bankia continúe mejorando en los próximos 24 meses, respaldada por la trayectoria del equipo en la gestión de activos problemáticos y un entorno económico positivo para España. Esto reducirá la vulnerabilidad del capital a activos problemáticos», señala Fitch. De hecho, apunta que «el nuevo plan estratégico que se presentará públicamente en febrero se centrará en la mejora de la calidad de los activos y la rentabilidad, entre otras cosas».

La nota explica que «la calidad de los activos de Bankia ha mejorado en los últimos años, pero sigue siendo una debilidad para el ráting, especialmente después de la fusión con BMN, ya que supuso un deterioro en métricas clave. Al cierre de 2017, el índice de activos problemáticos combinados después de la fusión (que incluye activos improductivos y activos adjudicados) aumentó a 11,1% frente al 10% que tenía Bankia cuando era independiente».

Tras la fusión con BMN, el aumento de cuota de mercado dota a Bankia de más poder de fijación de precios

Añade que este ratio «sigue siendo alto para su ráting, pero nuestra evaluación de la calidad de los activos también tiene en cuenta la cobertura de los activos improductivos posterior a la fusión (alrededor del 56% ajustando los requerimientos de IFRS9 a partir del 1 de enero de 2018), el entorno positivo de España y la trayectoria del equipo directivo en gestión de activos problemáticos».

Fitch resalta que «la fusión fortaleció el perfil de la empresa de Bankia y consolidó su posición como el cuarto banco más grande de España». En su opinión, «el aumento de las cuotas de mercado y una huella nacional más amplia se traducirán en un mayor poder de fijación de precios y una masa crítica en los segmentos comerciales en crecimiento y más rentables, lo que en última instancia beneficiará a la rentabilidad».

No obstante, señala Ficha, «el modelo de negocio y la rentabilidad del banco están limitados por un crecimiento crediticio neto aún bajo, una gran exposición a hipotecas minoristas de bajo rendimiento y una cartera considerable de bonos Sareb menos líquidos y de bajo rendimiento«.

La perspectiva positiva refleja las expectativas de que la calidad de los activos continúe mejorando en dos años

«Esperamos que la rentabilidad siga bajo presión por el entorno de bajos tipos de interés y los costes de inversión relacionados con la tecnología y la gestión de riesgos. Sin embargo, esperamos que se mantenga estable o mejore moderadamente a partir de una combinación mejorada de préstamos, sinergias de costes relacionadas con BMN, un creciente negocio basado en comisiones y bajos cargos por deterioro de préstamos», sostiene.

La agencia apunta que «los niveles de capital se ha mantenido con colchones satisfactorios por encima de los requisitos mínimos, a pesar de un impacto de 250 puntos básicos en la ratio de Common Equity Tier 1 (CET1) completamente implementada de Bankia desde la adquisición de BMN. […] Nuestra expectativa es que esta relación mejore gradualmente a partir de una disminución en los activos problemáticos».

Las reservas de liquidez son adecuadas para los vencimientos de deuda esperados

Junto a ello, añade que «la financiación y el perfil de liquidez de Bankia no han cambiado sustancialmente después de la fusión con BMN, beneficiándose de la buena base de depósitos de BMN, que cubre completamente el libro de créditos. Dada la contracción de los préstamos en Bankia, [la integración con BMN] mejora levemente la relación préstamo-depósito hasta el 107% a fines del 2017.»

Fitch indica que «los depósitos de clientes siguen siendo la principal fuente de financiación del grupo, que representa aproximadamente el 64% de la financiación total. El resto está garantizado en gran medida por bonos garantizados, TLTRO o repos, del BCE, que se utilizan para financiar una gran cantidad de títulos de deuda heredados. Las reservas de liquidez son adecuadas para los vencimientos de deuda esperados».