Moody´s ha advertido de que una eventual quita de la deuda autonómica tendría que ir acompañada de mecanismos «exhaustivos» de control para evitar la «acumulación de nueva deuda», tal como ha señalado la analista de la agencia de calificación Marisol Blazquez, durante la jornada anual sobre tendencias crediticias en Europa de Moody’s.

Blazquez ha eludido pronunciarse sobre el impacto crediticio de esta eventual reestructuración, aunque ha subrayado la necesidad de controlar la evolución fiscal de las regiones, informa Efe. 

También ha considerado que esta reestructuración contribuiría a la «normalización fiscal» de las comunidades autónomas, cuya deuda se encuentra en un 60 % en manos del Estado, y la ha enmarcado en la infrafinanciación de esas regiones.

Ha señalado que la agencia de rátingo mantiene la perspectiva negativa sobre la calificación de Cataluña después de que la incertidumbre asociada al independentismo haya empeorado un «clima inversor deteriorado» por la crisis económica.

Cataluña seguirá formando parte de España, pero las tensiones tienen implicaciones negativas para el ráting de las empresas

De hecho, ha asegurado que el ráting crediticio de Cataluña y otras comunidades autónomas sería «insostenible» sin el apoyo del Estado, un respaldo que se ha visto reforzado con la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Moody´s ya advirtió hace unos días de que la elevada deuda y la crisis catalana amenazan la estabilidad de España. “Las tensiones políticas y la ausencia de progresos en reducir la carga de la deuda pública son fuentes de limitación del crédito”, señaló en un informe.

En su intervención, la vicepresidenta del grupo de riesgo soberano Sarah Carlson ha apuntado que las perspectivas de crecimiento en Europa son muy positivas, una tendencia que va a continuar, aunque persisten riesgos, entre ellos riesgos políticos como el «brexit» o la situación en Cataluña.

En ese sentido, ha considerado que las tensiones entre independentistas y Gobierno permanecerán «elevadas», aunque el riesgo de secesión es «muy muy bajo», al tiempo que ha señalado que la situación política, de manera aislada, no es determinante en la calificación crediticia.

El crecimiento económico en España, ha añadido, es ahora más equilibrado y continúa la mejora de su sector bancario, aunque ha advertido del elevado endeudamiento del país.

Crecimiento del 2,3%

Moody’s augura un crecimiento para el país del 2,3% este año. tal como consta en el informe Non financial corporates. Spain; Credit Trends, Economic growth, funding conditions support stable credit quality. “Nuestro pronóstico de crecimiento real del PIB del 2,3% en España respaldará la calidad crediticia de las empresas este año. Una mayor recuperación económica generalizada en sus principales mercados finales, Europa y América Latina, también beneficiará a las empresas españolas con presencia internacional”, señala en el documento Laura Pérez, analista senior de la firma.

“Las tensiones políticas y la normalización de la política monetaria seguirán siendo factores relevantes desde el punto de vista del crédito que afectarán a la mayoría de sectores corporativos de España”, añade.

El escenario central de Moody’s es que Cataluña seguirá formando parte del Reino de España. No obstante, las tensiones políticas y la incertidumbre probablemente pesarán en el sentimiento económico y el gasto del consumidor a nivel nacional y por tanto limitarán la demanda, lo cual conlleva implicaciones crediticias negativas para las empresas españolas.

Por otro lado, el escenario base de la agencia de calificación es que la política monetaria seguirá siendo favorable, y los bajos diferenciales de crédito respaldarán el coste de financiación y refinanciación de las empresas en 2018. La subida de los tipos de interés producirá un aumento inmediato del coste marginal de la deuda en el momento de la emisión. Sin embargo, tendrá un efecto menor en el coste medio de la deuda, ya que muchas compañías calificadas han aplazado los vencimientos de deuda aprovechando el momento de bajos tipos de interés.