Economía

Bankia detecta interés entre los inversores y espera que el Estado prosiga su privatización

Bankia detecta interés entre inversores y confía en que el Estado prosiga la privatización.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, durante la presentación del plan estratégico 2018-2020. EFE

Bankia contempla un futuro en el que pueda navegar sola. Finales de 2019 es la fecha en la que, a priori, el Estado debería tener completada la privatización del banco y esa es la idea con la que el banco ha diseñado su plan estratégico 2018-2020, que ha sido presentado este martes.

Así lo ha confirmado el presidente de la entidad, José Ignacio Goirigolzarri, quien ha recalcado que la privatización del banco es una pieza «muy importante» en su visión de futuro de Bankia, ya que es «el último aspecto que queda para la normalización del proyecto».

El Estado cuenta actualmente con alrededor de un 61% del capital del banco, tras reactivar el pasado diciembre la privatización del banco, por un total de 818 millones de euros. En este sentido, Goirigolzarri considera que el actual «es un buen momento» para proseguir este proceso.

Su visión se basa en la percepción de que existe un apetito elevado entre los inversores institucionales por entrar en el capital de Bankia y la confianza de que el plan estratégico presentado por el banco este martes será bien recibido por el mercado.

Bankia realizará una gira para explicar a los inversores las piezas clave de su plan estratégico

La dirección de la entidad tiene previsto iniciar este mismo martes un road show internacional para explicar a inversores y analistas las piezas fundamentales de su plan por el que prevé aumentar hasta en un 62% sus beneficios durante el próximo trimestre y elevar sus dividendos a un total de 2.500 millones de euros, lo que supondría más que duplicar los pagados en los últimos cuatro años.

Goirigolzarri se ha expresado «muy respetuoso» con las decisiones del propietario del banco, pero considera que actualmente existen «ventanas de oportunidad» para seguir con las desinversiones.

El presidente de Bankia repitió su convicción de que la privatización del banco sería positiva para el país, al evitar los riesgos que conlleva la creación de una banca pública. Y se mostró seguro de que las buenas previsiones de la entidad para los próximos años se incorporarán rápidamente a su valoración en los mercados, lo que permitirá al Estado aumentar la recuperación de las ayudas recibidas a través de la venta de nuevos paquetes de acciones, sin tener que esperar a cobrar los mayores dividendos augurados por el banco, de los que al erario público corresponderían unos 1.525 millones de euros.

De hecho, las acciones de Bankia reaccionaban esta mañana con ganancias que llegaban a rondar el 2,5%, aunque posteriormente se reducían al entorno del 1,5%. «Bankia está superando las expectativas en todos los frentes: reducción de costes, crecimiento empresarial, rentabilidad y rendimiento de capital para los accionistas», observan los analistas de Alantra, quienes anticipan una posible mejora de su valoración del banco. También en Bankinter y BPI hacían una lectura positiva de la presentación, resaltando el enfoque en mejorar la retribución a los accionistas.

La capitalización del banco se sitúa de este modo en el entorno de los 12.700 millones de euros, lo que dejaría el valor del paquete de acciones en manos del Estado en alrededor de 7.750 millones, que se sumarían a los más de 2.800 millones de euros que ya ha devuelto a las arcas públicas. «Todos en esta casa nos estamos dejando la piel para devolver las ayudas públicas», explicó Goirigolzarri.

En cualquier caso, con independencia del volumen de ayudas que se pueda recuperar finalmente, Goirigolzarri ha insistido en que «rescatar Bankia fue una buena decisión desde cualquier punto de vista».

Con estas ideas, Bankia se lanza a un proyecto de futuro en el que aspira a convertirse «en el mejor banco de España», según la presentación realizada por el banco para el próximo trienio. La entidad prevé llegar a sus objetivos de mayores beneficios y tasas de rentabilidad superiores al 10% con un crecimiento orgánico, apoyado por las sinergias derivadas de la integración de BMN. «Hablar de estrategia está muy bien, pero lo importante es la implementación. Nosotros creo que tenemos una capacidad demostrada de ejecución», ha apuntado el presidente de la entidad.

En este camino futuro, el banco no contempla nuevas adquisiciones, lo que «viene implícito» en su compromiso de devolver a los accionistas todo el exceso de capital por encima de la tasa del 12% en términos de CET1 fully loaded. El banco tampoco contempla su adquisición por otra entidad: «No está en nuestra hoja de ruta», ha señalado Goirigolzarri.

Sus líneas de futuro excluyen la posibilidad de internacionalizar el negocio. «Somos un banco español y comercial y queremos ser un banco excelente», observa el banquero.

Apuesta tecnológica

Para lograr esa excelencia, Bankia tiene previsto hacer una intensa apuesta por la tecnología, con inversiones en el entorno de los 1.000 millones de euros en este segmento, para dar respuesta a un entorno cambiante, que implica nuevos hábitos en los clientes particulares y nuevas necesidades entre los clientes comerciales.

La entidad prevé obtener 400.000 nuevos clientes particulares y 12.500 empresas a lo largo del próximo trienio. Un incremento de la clientela que irá en paralelo a una intensificación de la multicanalidad. Bankia augura que dos de cada tres clientes en 2020 emplearán canales digitales para interactuar con el banco y un 35% de las ventas se ejecutarán por estos canales.

Para dar respuesta a las necesidades de los clientes, Bankia también pretende llegar a acuerdos estratégicos con los actores más importantes del entorno digital, entre los que ha citado como ejemplo a la compañía Apple, para ofrecer el mejor soporte.

Comentar ()