Economía

La victoria del populismo en Italia enfrenta al mercado europeo con sus viejos fantasmas

La victoria del populismo en Italia enfrenta al mercado europeo con sus viejos fantasmas.

Mateo Salvini, candidato de la Liga Norte. EFE

Cuando los mercados europeos arrancaron esta semana, el populismo seguía ahí. Y se mostraba con más fuerza que antes. El resultado de las elecciones italianas ha despertado a los inversores de la sensación de que el riesgo del populismo y el euroescepticismo estaban ya de retirada.

La pérdida de pujanza de Podemos en España y, sobre todo, las sucesivas derrotas el año pasado del Partido de la Libertad (PVV), en Holanda, y del Frente Nacional, en Francia, fueron interpretadas como la muestra de que los votantes habían entendido los riesgos de los planteamientos populistas y que, con la ayuda de la mejora económica, los partidos tradicionales y proeuropeos volvían a recuperar el favor de los ciudadanos.

Ahora, sin embargo, los fuertes resultados del Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte, por encima de lo que preveían las encuestas, se presenta ante los inversores como «una revuelta populista masiva, no solo para Italia, sino también para la UE», en palabras del jefe de estrategia de divisas de Saxo Bank, John J. Hardy.

La incertidumbre política supone una amenaza a la recuperación económica de Italia

En primera instancia, a lo que se enfrenta Italia ahora es a un Parlamento muy fragmentado en el que resulta muy compleja la formación de gobierno. «Las negociaciones entre las partes probablemente serán prolongadas y es posible que el nuevo gobierno italiano no esté en funcionamiento antes del verano», observan los analistas de ING, que incluso ponen sobre la mesa la posibilidad de elecciones anticipadas, «posiblemente en el cuarto trimestre de 2018».

Este escenario resulta, a priori, perjudicial para la economía italiana, actualmente en fase de recuperación tras el fuerte impacto de la crisis y los problemas de su sector financiero. «Las perspectiva de un periodo prolongado de incertidumbre política interna puede socavar la reducción en curso», apuntan desde Oxford Economics, aunque también recuerdan que las economía europea se ha mostrado en los últimos tiempos resistente a las incertidumbres políticas como la crisis catalana o las complejas negociaciones para formar gobierno en Alemania.

Con esto a la vista, los inversores daban la espalda esta mañana a los activos italianos, con el índice bursátil Ftse Mib retrocediendo más de un 0,5%, mientras el interés del bono a 10 años repuntaba más de seis puntos básicos, hasta el 2,1% y ampliaba la prima de riesgo al entorno de los 150 puntos básicos.

Sin contagio en Europa

En cambio, los mercados europeos daban muestras de escasa preocupación por la situación en el país trasalpino. Así, los principales índices europeos registraban moderados avances durante la mañana, con el EuroStoxx 50 remontando algo más del 0,3%, y los bonos más sensibles a la incertidumbre, como los de España y Portugal, registraban entradas de dinero.

Los expertos explican esta calma aparente por dos factores: uno, el voto favorable a la gran coalición en Alemania, que desbloquea la situación política en la mayor economía de la Eurozona, confirmando un nuevo mandato de la actual canciller Angela Merkel.

Tras esto, los analistas de Nomura sugieren que «las posibilidades de que Alemania y Francia lleven a cabo algunas reformas en la Eurozona siguen siendo bastante altas y también es posible una inclinación de la política fiscal ligeramente más favorable al crecimiento».

Además, entre los expertos también se impone la idea de que, aunque la gran coalición de centro derecha y centro izquierda -la opción más deseada por los mercados- ha quedado descartada en Italia, tampoco parece factible que se forme una alianza de corte populista entre el Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte, ya que existen notables diferencias en sus programas, según explican desde el banco suizo UBS.

El auge del populismo en Italia podría suponer un freno a la mayor integración europea

«En nuestra opinión, tal coalición se percibiría como demasiado arriesgada para cada una de las partes, particularmente para la Liga Norte. Esto se debe a que el electorado de la Liga Norte está fuertemente arraigado en el norte, de rentas altas, y una coalición con el Movimiento 5 Estrellas y sus políticas populistas no resonaría demasiado bien con la base de votación de la Liga Norte», añaden en ING.

Sin embargo, con el panorama actual, resulta complicado atisbar un nuevo Gobierno en Italia en el que no tenga un peso determinante cualquiera de los dos partidos euroescépticos lo que representa un notable desafío para la zona euro.

«Cualquiera que sea la coalición que finalmente tome el poder, la victoria electoral populista presumiblemente coloca a Italia en un rumbo de colisión con la UE, tanto en términos de inmigración como de agenda de reformas y de política económica en general», señalan en Oxford Economics. Para los analistas de la firma, la opción de una salida de Italia del euro parece mucho más reducida que en años previos -después de que el Movimiento 5 Estrellas haya atenuado mucho su discurso en este sentido-, pero el previsible abandono de las políticas de austeridad en el país puede poner en cuestión la sostenibilidad de las finanzas trasalpinas y, a la postre, obstaculizando los esfuerzos hacia una mayor integración en Europa.

En Saxo Bank, por ejemplo, consideran que la realidad política italiana podría suponer un freno en la creación de la unión bancaria en Europa. «Creo que el resultado es bastante más dramático de lo que sugiere el giro inmediato, advierte Hardy.

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