Economía

La CNMV autoriza la opa de ACS y abre la fase final de la puja por Abertis

Ahora se inicia un plazo de treinta días naturales para que los accionistas de Abertis decidan la oferta que más les interesa, aunque ACS y Atlantia están negociando presentar una nueva oferta conjunta.

La CNMV autoriza la opa de ACS sobre Abertis.

Sede de la empresa española Abertis. EFE

La cuenta atrás ha comenzado. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha autorizado este lunes la opa presentada el pasado mes de octubre por la firma alemana Hochtief, filial del Grupo ACS, para hacerse con el control de Abertis.

ACS ya contaba con la autorización pertinente de Bruselas, por lo que, la decisión adoptada este lunes por el supervisor de los mercados españoles supone el paso necesario para que la puja por el control de Abertis, en la que se hallan inmersos ACS y la compañía italiana Atlantia, se introduzca en su fase definitiva. Tal y como explica la institución que preside Sebastián Albella, tras esta autorización se iniciará un periodo de 30 días para que los accionistas de Abertis puedan decidirse por la oferta que estimen más atractiva.

«El plazo de aceptación, de 30 días naturales, será único para ambas ofertas y comenzará a contarse a partir del día siguiente al de publicación por Hochtief del primero de los anuncios preceptivos. La CNMV informará en su página web sobre las fechas concretas de inicio y finalización de dicho plazo», señala el comunicado de la CNMV.

La oferta presentada por la empresa que dirige Florentino Pérez presenta, como ya se informó en su día una doble modalidad de pago en efectivo, por valor de 18,36 euros por cada acción de Abertis, o de canje de acciones, por el que a cada título de Abertis le corresponderían 0,1254 acciones de Hotchief de nueva emisión, «para un máximo de 193.530.179 acciones de Abertis (19,54% del capital), equivalentes a 24.268.685 acciones nuevas de Hochtief». Esta propuesta mejoraría si Abertis no abonara el dividendo que tiene previsto distribuir entre sus accionistas en las próximas semanas.

En los últimos meses, se había fijado la autorización de la opa de ACS por parte de la CNMV como el punto de partida de la guerra de precios en que se esperaba que se embarcaran tanto la empresa española como su competidora, la italiana Atlantia. De hecho, desde la propia Atlantia ya se había insinuado que mejorarían el precio de su oferta (16,5 euros por acción) en cuanto se produjera el visto bueno de la CNMV a la propuesta de Hochtief.

Sin embargo, la semana pasada surgió la noticia de que ambos pujantes negocian in extremis para alcanzar un acuerdo que les permita repartirse los activos de Abertis sin entrar en una guerra de ofertas que podría resultar muy nociva financieramente. En el mercado se señalaba que cualquier precio en el entorno de los 20 euros o superior representaba pagar una prima excesiva por Abertis.

De este modo, además, podrían esquivarse las reticencias del Gobierno español, que ve con recelos la posibilidad de que un grupo italiano tome el control de autopistas españolas, así como de una parte importante de las acciones del gestor de satélites Hispasat.

La noticia ha sentado muy bien sobre el parqué a las acciones de ACS y Hochtief, que se han anotado en torno a un 13,5% y un 8%, respectivamente, recuperando buena parte de las pérdidas sufridas en los últimos meses por el miedo a que el grupo constructor español asumiera un sobreprecio para quedarse con Abertis. También Atlantia ha celebrado en bolsa esta información, recuperando alrededor de un 8% de su valor.

En cambio, las acciones de Abertis, en las que muchos inversores estaban posicionados confiando en una mejora de las ofertas, ha pagado la decepción con un retroceso próximo al 0,64%, que le sitúa ligeramente por encima de los precios ofertados por ACS, la mejor de las propuestas actualmente sobre la mesa.

En este momento, las direcciones de ACS y Atlantia tratan de diseñar un acuerdo en el que deben fijarse los términos del reparto de Abertis, lo que implica decidir si constituyen una nueva compañía, de gestión compartida, que tome el control de la concesionaria española, o si será una de ellas la que adquiera en primera instancia Abertis, bajo el compromiso de traspasar una serie de activos a su competidora.

Dentro de esas negociaciones, también queda pendiente determinar qué activos se queda cada uno, siendo las autopistas que Abertis controla en Francia, a través de su filial Sanef, uno de los negocios más atractivos para ambos grupos.

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