Duro Felguera ve la luz. Tras meses de agonía, la empresa de ingeniería industrial para el sector energético ha sellado un acuerdo con la banca para sacar adelante la refinanciación de su deuda, según ha comunicado el grupo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La propuesta de refinanciación, que incluye una ampliación de capital por valor de 125 millones de euros, ya había sido anunciada el pasado 5 de mayo, aunque estaba pendiente de concitar el apoyo suficiente entre los acreedores. Ahora, Duro Felguera ha confirmado que cuenta ya con el respaldo del 100% de los bancos implicados.

Según los términos del acuerdo, la ampliación de capital irá precedida de una operación de ajuste patrimonial y un ajuste de deuda que la conducirá a niveles sostenibles, en el entorno de los 85 millones de euros, y con una fecha de vencimiento a cinco años. Asimismo, está previsto que se activen avales para nuevos proyectos por un máximo de 100 millones.

Como parte del proceso, Duro Felguera emitirá obligaciones convertibles en dos clases de acciones, «A» y «B», a un plazo máximo de cinco años, que serán suscritas y desembolsadas por las entidades financieras, mediante la conversión de deuda por valor de 233 millones de euros. Estos instrumentos se convertirían en acciones en función de unos supuestos y unos plazos preestablecidos.

Las entidades acreedoras suscribirán obligaciones convertibles por valor de 233 millones, mediante conversión de deuda

El límite máximo conjunto de conversión en capital social de Duro Felguera será del 6% para las obligaciones de la clase «A» y del 29% para las obligaciones de la clase «B», un proceso que, según la empresa y a expensas del resultado final de la ampliación de capital, garantizaría su estabilidad y viabilidad futura así como el mantenimiento «del mayor número de puestos de trabajo posible».

Esta operación de ajuste patrimonial viene determinada por los resultados adversos de los ejercicios 2015, 2016 y 2017 que llevaron a Duro Felguera a un fuerte desequilibrio patrimonial que será restablecido con la aplicación de las operaciones incluidas en el acuerdo de refinanciación y la ampliación de capital mencionada.

La compañía asturiana perdió en el primer trimestre del año 16,9 millones de euros frente a los número rojos de 327.000 euros del mismo periodo del pasado ejercicio, y sus ventas ascendieron en ese periodo a 97,8 millones de euros, lo que supone un descenso interanual del 15,2%. El resultado bruto de explotación (EBITDA) arrojó en el primer trimestre una pérdida de 12,6 millones, frente al beneficio de 5,2 millones del primer trimestre de 2017.

Duro Felguera ha experimentado bruscos vaivenes sobre el parqué en los últimos tiempos, al calor de las informaciones sobre su proceso de refinanciación. La compañía acumula un recorte del 16% en bolsa en el año y ha visto esfumarse un 94% de su valor en los últimos cuatro años, rebajando su capitalización a apenas 44 millones de euros. El grupo se ha visto golpeado en los últimos años por una elevada deuda -que alcanza los 285 millones de euros-, agudizada por el deterioro de su negocio en medio de una serie de proyectos internacionales frustrados y una elevada exposición a mercados muy convulsos como el venezolano o el argentino.