Economía

La crisis deja más de 4.000 municipios españoles sin una sola oficina bancaria

Castilla y León es la región más afectada por la falta de sucursales en zonas rurales, pero tiene una media de 842 sucursales por millón de habitantes, una de las más elevadas de España

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La crisis deja más de 4.000 municipios españoles sin una sola oficina bancaria
Sucursal del banco Liberbank.

Sucursal del banco Liberbank. Europa Press

Resumen:

La crisis y la reestructuración bancaria han provocado un masivo cierre de sucursales bancarias, que han dejado 4.109 municipios en España sin oficina, una realidad que afecta al 2,7% de la población, localizada principalmente en la región de Castilla y León, el Banco de España.

Durante el último año, el número de sucursales operativas se redujo en 937, incluyendo las de bancos, cajas de ahorros y cooperativas de crédito, hasta 27.706.

Andalucía sigue siendo la región con más sucursales, un 16% del total nacional, a pesar de haberse reducido en un 36% entre 2008 y 2017.

La cifra ha caído con más intensidad en regiones con mayor consolidación bancaria, como Cataluña, Madrid o la Comunidad Valenciana, que aunque con porcentajes de reducción significativos del 51%, 42% y 45%, respectivamente, siguen concentrando el 37% de las sucursales españolas.

En 2017, el número de cajeros automáticos se situó en 50.839, un 17% menos que en 2008, cuando la cifra alcanzó un nivel máximo de 61.714.

 

 

La crisis y la necesidad del sector financiero a adaptarse a un nuevo entorno ha provocado una oleada de cierre de oficinas bancarias que ha dejado sin acceso a millones de ciudadanos. A finales de 2017, 4.109 municipios en España carecían de oficina, una realidad que afecta al 2,7% de la población, localizada principalmente en la región de Castilla y León, según consta en la última revista de estabilidad financiera del Banco de España.

Entre 2008 y 2017, el número de entidades ha disminuido un 28% y el de oficinas bancarias un 39%. Durante el último año, el número de sucursales operativas se redujo en 937, incluyendo las de bancos, cajas de ahorros y cooperativas de crédito, hasta 27.706. La variación más significativa se produjo en la primera parte del año, contabilizando 833 oficinas menos.

El número ha descendido de forma constante desde 2008, aunque se han producido algunas aperturas para reforzar la red en determinadas zonas geográficas.

Un estudio del supervisor de las entidades financieras explica que la reducción de oficinas en los municipios más pequeños responde, en gran medida, a la necesidad de las entidades de adaptar su red ante la pérdida de habitantes que estas poblaciones vienen sufriendo por el proceso de descenso demográfico en las zonas rurales en España.

Por otra parte, el cierre de oficinas en ciudades de mediano y gran tamaño se debe a la reestructuración del sector, siendo en estas poblaciones donde se producían las mayores duplicidades tras la integración de las entidades financieras.

La variación del número de oficinas, en términos absolutos, no ha afectado por igual a todas las Comunidades Autónomas ni a todos los municipios. Andalucía sigue siendo la región con más sucursales, un 16% del total nacional, a pesar de haberse reducido en un 36% entre 2008 y 2017.

La cifra ha caído con más intensidad en regiones con mayor consolidación bancaria, como Cataluña, Madrid o la Comunidad Valenciana, que aunque con porcentajes de reducción significativos del 51%, 42% y 45%, respectivamente, siguen concentrando el 37% de las sucursales españolas.

El número de cajeros automáticos se ha reducido un 17% desde 2008, hasta los 50.839

En otras regiones, como Cantabria, La Rioja o Asturias el recorte de oficinas se sitúa en torno al 30%, pero solo disponen de entre el 1% y el 2% de las sucursales españolas.

La densidad de población es otro factor para calibrar el impacto de la reducción de oficinas. Así, las Comunidades Autónomas de Andalucía, Cataluña, Madrid y Valencia, que han experimentado el mayor cierre de sucursales en términos nominales, tienen una concentración de oficinas por millón de habitantes algo superior a 520, pero inferior a la media nacional que se sitúa en 595.

La región de Castilla y León que también ha experimentado un cierre significativo de sus oficinas bancarias, 1.050 en el período considerado, mantiene una media de 842 oficinas por millón de habitantes, la tercera mayor de España, después de La Rioja y Extremadura, explica el informe del Banco de España.

El número de cajeros también se está reduciendo, pese a que el efectivo sigue siendo el medio de pago mayoritario entre los españoles. En 2017, el número de cajeros automáticos se situó en 50.839, un 17% menos que en 2008, cuando la cifra alcanzó un nivel máximo de 61.714. Es decir, en la crisis se han cerrado 10.875 cajeros.

Pese a que la tendencia es que sigan inhabilitándose cajeros, el efectivo sigue siendo el medio de pago más habitual en España. Según la última encuesta del Banco de España es el preferido por el 53% de la población, dato compatible con un reciente estudio del BCE.