Economía

Iberdrola aprovecha el resbalón de BBVA para subirse al podio del Ibex

La banca agudiza su pérdida de peso en el Ibex y ya representa menos del 27% de la capitalización total, frente al 30% de inicios de año

Iberdrola aprovecha el resbalón de BBVA para subir al podio del Ibex.

Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola. Europa Press

Si hay un sector que ha marcado el rumbo del Ibex casi desde su fundación es el bancario. La elevada presencia de entidades financieras en el índice y, especialmente, entre sus mayores valores han hecho del selectivo español uno de los más dependientes de la evolución de los bancos de Europa.

Pero lo cierto es que el dominio de la banca en el Ibex está cada vez más en entredicho. Las múltiples debilidades que han afectado al sector en los últimos tiempos han limado su importancia en la economía española y, por ende, en el principal índice bursátil del país. La última prueba de esto la deja el ascenso de Iberdrola al podio del Ibex, en detrimento de BBVA. La eléctrica que preside Ignacio Sánchez Galán alcanzaba al cierre de la sesión de este martes una valoración de 40.742 millones de euros, unos 1.300 millones por encima de la capitalización del banco, que se sitúa en 39.441 millones, tras restar más de un 2,3%.

Iberdrola ha sido señalada de forma repetida por distintas firmas de análisis como una de las eléctricas españolas con mejores perspectivas de futuro. Desde Bankinter, donde le otorgan un potencial de revalorización superior al 10,6%, resaltan la solidez de su negocio, basado principalmente en negocios regulados y en países de elevada solvencia; su capacidad de crecimiento, respaldado por las nuevas inversiones en redes y renovables y la aplicación de medidas de eficiencia operativa; la solidez financiera; y su creciente remuneración al accionista.

La preocupación por Turquía ha pesado en la confianza sobre BBVA, relegada al quinto puesto por capitalización

Con todo, 2018 no está siendo un ejercicio fácil para la Iberdrola como para el resto de sus competidores españoles. Las amenazas regulatorias y la persistente amenaza de una subida de los costes de financiación en la Eurozona se han erguido como los principales obstáculos en los que ha encallado la confianza inversora sobre el sector eléctrico español. Aunque desde firmas como Alantra defienden que «los riesgos regulatorios y de subida de los tipos de interés ya están reflejados en el precio de las acciones, mientras que los fundamentales (crecimiento, generación de flujos de caja) se mantienen fuertes», las acciones de Iberdrola apenas han podido anotarse un nimio repunte del 0,1% en lo que va de año en bolsa.

Esto, no obstante, le ha valido para ganar dos puestos en el ránking por valor en bolsa del mercado español, tras superar a Telefónica y a BBVA. Si ha logrado recortar los casi 6.000 millones en que le aventajaba a inicios de año el banco que preside Francisco González ha sido, en gran medida, por demérito de éste. Las recientes dificultades que han golpeado Turquía se han convertido en un quebradero de cabeza para una entidad que en los últimos años ha hecho una fuerte apuesta por el mercado otomano, a través de su entrada en Garanti.

Esto, en un entorno de renovada aversión hacia la banca, por el resurgir de las incertidumbres políticas en Europa y el poco claro rumbo de las políticas del BCE han convertido a BBVA en el tercer peor valor del Ibex en 2018, con unas pérdidas que rondan el 15%. Su capitalización ha menguado de este modo más de 7.000 millones a lo largo del ejercicio, pasando de ser la tercera mayor compañía del índice español, a situarse ya en la quinta posición, tras verse superada también este martes por Telefónica.

Debilidad general en la banca

El retroceso de BBVA, no obstante, se engloba en una tendencia a la baja de los bancos españoles, que se ha visto plasmada también de forma llamativa por el reciente sorpasso de Inditex a Santander como la mayor compañía de la bolsa española. La entidad que preside Ana Botín se ha visto penalizada por dificultades similares a las de BBVA, aunque en su caso sus principales males provienen más de Brasil, donde el real sigue perdiendo valor de forma acelerada frente al euro. De este modo, Santander, que llegó a avistar los 100.000 millones de valoración hace apenas cuatro meses, languidece actualmente con una capitalización ligeramente superior a los 75.000 millones de euros.

El escenario no ha sido mucho mejor para el resto de bancos que forman parte del Ibex. Con la única excepción de Bankinter, todas las entidades del índice español acumulan caídas en 2018 y, de hecho, cuatro de los cinco peores valores del índice en el año son entidades financieras, con Bankia a la cabeza. De este modo, desde el inicio del ejercicio, los seis bancos españoles del índice han visto esfumarse cerca de 24.000 millones de euros de valor bursátil, hasta contabilizar un total de 162.532 millones. Esta cifra representa 26,93% del total del Ibex, frente al 30,19% -excluida Abertis, que ha dejado de formar parte del índice- que suponían al cierre de 2017.

Los expertos siguen mostrando una visión optimista a medio plazo sobre el sector, confiados en que la normalización de la política monetaria del BCE les permitirá recuperar su principal vía de ingresos y multiplicará sus valoraciones sobre el parqué. Pero lo cierto es que, hasta la fecha, las expectativas a este respecto se han ido frustrando una y otra vez y los inversores prefieren buscar alternativas que les ofrezcan unas perspectivas futuras más fiables.

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