Fomento ha anunciado la «liberación» del primer peaje el próximo noviembre, dentro de cinco meses: se trata del tramo de casi 90 kilómetros entre Burgos y Armiñón (Álava), cuya concesión vence ese mismo mes tras varias décadas siendo gestionado por el Grupo Itínere (Sacyr, Citigroup, Abanca, BBK o Liberbank).

Se trata de la confirmación de que los 1.000 kilómetros de peajes -la mayoría concentrados en el litoral mediterráneo- que caducan entre noviembre próximo y agosto de 2021 pasarán a ser gratuitos para los conductores, tal y como anunciara el ministro de Fomento José Luis Ábalos este lunes pasado. Todos los demás peajes que no gestiona Itínere son concesión de Abertis.

Así lo ha recordado Ábalos durante la sesión de control en el Senado, en respuesta a la pregunta formulada por Elvira García Díaz, del Grupo Parlamentario Mixto. “Somos conscientes de que el fin de la concesión de la autopista AP-1 Burgos-Armiñón finaliza el 30 de noviembre de este año, por lo tanto, no vamos a prorrogar esta concesión y vamos a liberar el actual peaje”, ha recalcado el ministro.

Desde los ochenta

Burgos-Armiñón es un peaje que existe desde comienzos de los años ochenta. No forma parte del grueso de autopistas de pago cuyas concesiones caducan en 2019 y 2021. La mayor parte de éstas se hallan a la AP-7, entre la frontera francesa (La Junquera) y Alicante por el litoral.

Otros de los tramos que vencen próximamente es la AP-2 Zaragoza-Mediterráneo y la AP-4 Sevilla-Cádiz. Todos estos peajes son muy criticados por los usuarios, ya que denuncian que vienen pagando el coste de circular por estas vías de alta capacidad mientras otras en España no tienen ningún tipo de cobro. En los mil kilómetros que caducan de aquí a tres años circulan a diario más de 300.000 vehículos.

“Cuando tengamos una red absolutamente igualitaria, tendremos que plantearnos esa reflexión para el conjunto de españolas y españoles,
porque eso es también vertebrar y hacer igualdad entre todos y todas”, ha asegurado en el Senado el titular de Fomento.