El anuncio del ministro de Fomento, José Luis Ábalos, de que las concesiones de los mil kilómetros de autopistas de peaje que caducan entre noviembre de este año y el 31 de agosto de 2021 serán gratuitas para los conductores supondrá un mazazo para las concesionarias, normalmente grandes constructoras. Pero un salvavidas para centenares de miles de autopistas que cada día pagan el recargo por poder circular en estas vías de alta capacidad.

1.000 kilómetros de peajes vencen entre 2018 y 2021

1.000 kilómetros de peajes vencen entre 2018 y 2021 DAVID DOMÍNGUEZ

Concretamente y de acuerdo con los datos mensuales de tráfico sobre la Intensidad Media Diaria (IMD) que publica mensualmente el Ministerio de Fomento, la media diaria de vehículos en las tres concesiones que vencen en los próximos tres años asciende a nada menos que 307.929. Ese es el resultado de sumar el tráfico registrado entre enero y diciembre de 2017 en las concesiones de Europistas (84 kilómetros de la AP-1 entre Burgos y Armiñón, gestionados por el Grupo Itínere), Aumar (468 kilómetros repartidos entre Tarragona y Alicante y entre Sevilla y Cádiz, AP-7 y AP-4 respectivamente) y Acesa (entre la frontera francesa y Tarragona, AP-7, además del tramo Zaragoza-Mediterráneo, AP-2). Las dos últimas, Aumar y Acesa, están gestionadas por Abertis, compañía que ha sido adquirida por ACS y el grupo italiano Atlantia.

Ingresos extraordinarios

Solo por Aumar y Acesa, Abertis ingresó 800 millones de euros, por lo que el cabreo en el sector constructor es de calado. Este medio ha sondeado a cuatro grandes empresas, además de la patronal Seopan, y todas de momento rechazan hacer declaraciones. En privado las firmas expresan su malestar, e inciden en que gastos como el mantenimiento de las carreteras repercutirán sobre el déficit y deuda públicos. En total, las concesionarias ingresaron casi 900 millones por los peajes el ejercicio pasado.

El anuncio de Ábalos ha sentado como un jarro de agua fría entre las compañías: “Vamos a ser coherentes con nuestros compromisos y las propuestas que hemos planteado en el Congreso y en el Senado para que estas autopistas se incorporen a la red pública a partir de su vencimiento y se liberen de peaje”, señalaba este lunes el ministro en El País.

Montmeló-El Papiol, el tramo más usado

Los conductores sin embargo aplaudirán la decisión: desde hace años, la Generalitat de Cataluña (la comunidad que más peajes tiene históricamente en España), la Comunidad Valenciana o incluso la Junta de Andalucía (por el peaje Sevilla-Cádiz) exigen a Fomento que no renueve las concesiones, muchas de ellas asignadas por primera vez en 1970 (cada tramo ha sido inaugurado en años diferentes). Abertis, la más afectada, lleva más de 40 años gestionando peajes. Se considera que la mayoría de estas vías están amortizadas.

Las autopistas de peaje catalanas son con diferencia las más transitadas, empezando por el imbatible tramo de la AP-7 Montmeló-El Papiol, que transcurre íntegramente por la gran conurbanización que rodea Barcelona: casi 115.000 vehículos circularon cada día por este tramo en 2017. Le siguen el tramo entre Barcelona y Tarragona (más de 54.000 vehículos) y La Junquera (en la frontera con Francia) y Montmeló, con 47.000 automóviles diarios. La cuarta es el histórico peaje Sevilla-Cádiz, estrenado en 1970 y utilizado por casi 22.000 conductores diariamente.