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Aerolíneas y navieras, bajo vigilancia por si suben precios con la nueva ayuda a las islas

El Gobierno elevará este mismo mes del 50% al 75% el descuento en billetes aéreos y marítimos para residentes de Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla. Temor a que las compañías absorban la mejora con subidas de los billetes.

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Aerolíneas y navieras, bajo vigilancia por si suben precios con la nueva ayuda a las islas
Un avión despega de la isla de Mallorca.

Un avión despega de la isla de Mallorca.

Resumen:

El Gobierno aprobará este mismo mes elevar la subvención al precio de los billetes aéreos y de barco de la que se benefician los residentes en Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla. La ayuda pasará del 50% del precio del billete (sin incluir las tasas) hasta el 75% del importe.

Los Gobiernos autonómicos de Baleares y de Canarias llevan tiempo advirtiendo de la necesidad de evitar que sean las compañías de transporte las que acaben siendo las únicas beneficiarias del incremento de las subvenciones, absorbiendo el alza mediante la aplicación de subidas a los precios de los billetes que pagan los usuarios.

La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) ha asumido el aviso y ha recogido el guante. El propio presidente del organismo, José María Marín Quemada, ha advertido de que el supervisor estará “vigilante” con el comportamiento de las tarifas de los viajes por mar y aire, para evitar que aerolíneas y navieras “aprovechen para aumentar precios y se diluya [la mejora de] la subvención”.

Desde la CNMC se insta a los ciudadanos a participar también de esa vigilancia “para que denuncie si se detecta un comportamiento irregular”. Sin embargo, las quejas de los usuarios y de las autoridades de las islas y de las ciudades autónomas son permanentes desde hace tiempo, ante la constatación de que, sobre todo las aerolíneas, aplican precios más altos en los vuelos con origen en las islas que en los viajes con destino a ellas.

En varios momentos puntuales del año de altísima demanda (temporada alta veraniega, Navidad, Semana Santa…), es frecuente la queja de que los billetes aéreos para los residentes de las islas son más caros que los vuelos de la misma ruta pero con origen en la península, incluso después de aplicar la subvención pública.

Las administraciones autonómicas afectadas vienen reivindicando desde hace tiempo diferentes fórmulas para poner coto a estas prácticas, como aplicar una suerte de tarifa planta a los vuelos subvencionados, la creación de una figura especial para considerar las conexiones como de interés público o postergar la identificación del cliente como beneficiario del descuento hasta el final del proceso de compra.

El Gobierno aprobará este mismo mes elevar la subvención al precio de los billetes aéreos y de barco de la que se benefician los residentes en Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla. La ayuda pasará del 50% del precio del billete (sin incluir las tasas) hasta el 75% del importe. El Ejecutivo activará un procedimiento de urgencia para que el nuevo descuento se empiece a aplicar con carácter inmediato, y como muy tarde será efectivo el próximo 28 de julio.

Son cerca de 4 millones de ciudadanos de los territorios extrapeninsulares los potenciales beneficiarios de la medida, que sirve para subvencionar sólo vuelos y rutas por mar entre destinos nacionales a modo de bonificación al ser el avión y el barco las únicas vías que tienen para trasladarse al resto de territorio nacional.

Los Gobiernos autonómicos de Baleares y de Canarias llevan tiempo advirtiendo de la necesidad de evitar que sean las compañías de transporte las que acaben siendo las únicas beneficiarias del incremento de las subvenciones, absorbiendo el alza mediante la aplicación de subidas a los precios de los billetes que pagan los usuarios.

La lupa de la CNMC

La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) ha asumido el aviso y ha recogido el guante. El propio presidente del organismo, José María Marín Quemada, ha advertido de que el supervisor estará “vigilante” con el comportamiento de las tarifas de los viajes por mar y aire, para evitar que aerolíneas y navieras “aprovechen para aumentar precios y se diluya [la mejora de] la subvención”.

Desde la CNMC se insta a los ciudadanos a participar también de esa vigilancia “para que denuncie si se detecta un comportamiento irregular”. Sin embargo, las quejas de los usuarios y de las autoridades de las islas y de las ciudades autónomas son permanentes desde hace tiempo, ante la constatación de que, sobre todo las aerolíneas, aplican precios más altos en los vuelos con origen en las islas que en los viajes con destino a ellas.

En varios momentos puntuales del año de altísima demanda (temporada alta veraniega, Navidad, Semana Santa…), es frecuente la queja de que los billetes aéreos para los residentes de las islas son más caros que los vuelos de la misma ruta pero con origen en la península, incluso después de aplicar la subvención pública.

Las administraciones autonómicas afectadas vienen reivindicando desde hace tiempo diferentes fórmulas para poner coto a estas prácticas, como aplicar una suerte de tarifa planta a los vuelos subvencionados, la creación de una figura especial para considerar las conexiones como de interés público o postergar la identificación del cliente como beneficiario del descuento hasta el final del proceso de compra.

La aplicación del descuento hasta ahora vigente del 50% del precio del billete supone unos 450 millones de euros al año para las cuentas públicas. Según un informe elaborado por el Gobierno de Canarias, elevar la ayuda hasta el 75% supondrá un incremento del presupuesto público destinado al descuento público hasta el entorno de los 580 millones de euros anuales.