A punto de entrar en agosto, media España se irá de vacaciones si no las ha disfrutado ya. Y muchos viajeros, especialmente los que parten al extranjero, reparan estos días en que su Documento Nacional de Identidad (DNI) o pasaporte han caducado. Sin embargo, si intentasen renovar cualquiera de estos documentos en un centenar de comisarías de España, los interesados se llevarían una desagradable sorpresa.

Y es que según datos de los sindicatos actualizados a día 27 de julio, es decir, este último viernes, 104 comisarías de España están dando cita para renovar DNI o pasaporte para septiembre, con prácticamente 60 días de retraso. Una situación que el Ministerio del Interior niega, frente a las críticas de Comisiones Obreras: «El DNI marca la vida administrativa de una persona. Y renovarlo con más de 10 días de retraso en la cita previa debería estar prohibido. O de 15 en vacaciones, cuando se produce lógicamente la avalancha de demandas. ¡Pero no con 60 días!», deplora Fernando García Castro, secretario general del sindicato en el Ministerio del Interior.

21 comisarías de la provincia de Barcelona están colapsadas

Los retrasos son desiguales, según qué zonas. De acuerdo con los datos analizados, el colapso es general tanto en la provincia como la ciudad de Barcelona, con 21 comisarías desbordadas. En localidades como Casteldefells o Vic las citas se dan para finales de septiembre. Cataluña es la comunidad autónoma donde más han crecido las peticiones, con casi un 14% más en 2017, según datos de la Policía citados por El País. En total, se expidieron en Cataluña nada menos que 1.139.163 DNIs y cerca de medio millón de pasaportes. Y subiendo en lo que va de 2018.

El desborde de citas demoradas a septiembre no se queda en Barcelona. Los datos de CCOO apuntan a diez comisarías en la Comunidad de Madrid (ninguna en la capital), una en la provincia de Toledo, cinco en la de Sevilla (dos en la capital sevillana), cuatro en la de Málaga, otras tantas en Jaén y Cádiz, dos en Almería, dos en Córdoba, solo cinco en toda Castilla y León (Aranda de Duero y Miranda de Ebro, en Burgos; Ponferrada, en León; Segovia y Salamanca), dos en Asturias, una en Navarra, cuatro en Badajoz (Extremadura), cuatro en Murcia, una en La Rioja, cinco en País Vasco, 12 en Galicia y 17 en la Comunidad Valenciana, especialmente en la provincia de Valencia. En total 104, con las tres últimas regiones (Valenciana, Galicia y País Vasco) con problemas para atender a usuarios.

En Galicia, Comunidad Valenciana y País Vasco los retrasos de 60 días se disparan

«Los empleados públicos y funcionarios encargados de expedir estos documentos vivimos bajo la presión de los mandos policiales que gestionan las comisarías y la presión del ciudadano, que quiere una administración efectiva y ágil», denuncia García Castro. «Y los ciudadanos además tienen razón en quejarse».

Interior niega completamente los retrasos con una escueta respuesta sin entrar en datos o detalles. «La información de los sindicatos es incorrecta», señala un portavoz. «Con el nuevo sistema de cita previa rápida atienden en toda España de un día para otro. Al jefe de documentación de la Policía no le constan retrasos en ningún sitio», concluye el ministerio. La prensa local se ha hecho eco de muchas de las comisarías identificadas por CCOO, caso de, por ejemplo, la de Elche, en Alicante. O en Galicia, una comunidad muy afectada por las esperas.

Los empleados públicos vivimos bajo presión de mandos policiales y de los ciudadanos»

«Hay falta de previsión por parte de la Dirección General de la Policía. Tampoco hay reorganización o distribución del personal en función de la carga de cada comisaría. Y hay que reforzar la cita previa», aconseja el dirigente sindical García Castro. Las centrales sindicales también achacan las esperas a la ausencia de máquinas para pagar con tarjeta de crédito la documentación, algo que agilizaría los trámites.

Cada comisaría es un mundo, cuya organización depende de un alto mando. Quienes emiten documentos de este calibre pertenecen al grupo de los empleados públicos y funcionarios con el horario más amplio de todos, que empieza a las nueve de la mañana y puede terminar a las nueve de la noche. «Y aun así somos incapaces de reducir los tiempos de espera», subraya García de Castro.

Interior niega los retrasos: «Se atiende de un día para otro», dice el ministerio

Ante esta situación, algunas fuentes creen que se reforzará el servicio con la presencia de más policías. Y que se autorizarán las horas extra para los empleados del sector público a fin de paliar la situación y de reducir la demora.