Santander ultima los detalles para cerrar otra de las grandes operaciones inmobiliarias del año: la venta de su cartera de activos tóxicos Apple, valorada en más de 5.000 millones de euros. Según ha podido saber El Independiente de fuentes próximas al proceso, el banco que preside Ana Botín ha entrado en negociaciones exclusivas con el fondo americano Cerberus.

Tal como adelantó este medio, los tres grandes fondos internacionales que se disputaban la megacartera de Santander eran Blackstone, Cerberus y Lone Star. El importe de la operación, según publica Voz Populi, rondaría los 3.000 millones de euros.

Cerberus, cerró en noviembre del año pasado la compra de la división inmobiliaria de BBVA por 4.000 millones de euros. Se trata de activos inmobiliarios adjudicados, valorados en unos 5.000 millones de euros, aunque su valor bruto contable es de unos 13.000 millones. Con esta operación, el grupo que preside Francisco González reduce las pérdidas ligadas al ladrillo en alrededor de 400 millones de euros.

Se ha impuesto a Blackstone, pese a que éste partía como favorito al adquirir el 51% de los activos tóxicos de Popular que heredó Santander

Cerberus se ha impuesto a Blackstone, pese a que éste último partía como favorito al haber acordado a mediados del año pasado la compra del 51% de todos los activos tóxicos de Popular que heredó Santander. Invirtió alrededor de 5.100 millones de euros para hacerse con el control de la gestión del ladrillo de Popular, cuyo valor bruto se situó en 30.000 millones.

La alianza entre Santander y el gigante americano se concretó el pasado mes de marzo, cuando se lanzó la sociedad hólding que agrupa la cartera inmobiliaria de Popular y la plataforma de comercialización Aliseda, bajo el nombre Proyecto Quasar Investments. Blackstone controla el 51% del capital de la compañía y se ocupa de su gestión. Santander, por su parte, manteine el 49%, lo que le permite desconsolidar de su balance los activos dañados de Popular pero, a la vez, participar en las ganancias.

El ladrillo de Sabadell

Hace apenas una semana, Sabadell anunció la transmisión de la práctica totalidad de su exposición inmobiliaria a una filial del fondo norteamericano Cerberus. Los activos inmobiliarios objeto de la operación tienen un valor bruto contable conjunto aproximado de 9.100 millones de euros y un valor neto contable total de unos 3.900 millones de euros.

La operación se estructuró a través de la transmisión de dos carteras de activos -Challenger y Coliseum- a una o varias compañías de nueva constitución, cuyo capital se aportará y/o venderá de forma que Cerberus participe directa o indirectamente en el 80% del capital y Sabadell en el 20% restante.

Cerberus es propietario de Haya Real Estate, el ‘servicer’ que gestiona los activos de Sareb y Bankia

Cerberus también es propietario en España de Haya Real Estate, el ‘servicer’ inmobiliario, que gestiona y desarrolla activos inmobiliarios para terceros, fundamentalmente aquellos que se adjudicaron entidades financieras durante la crisis.

Constituida en 2013, en la actualidad gestiona créditos y activos inmobiliarios por valor de 41.700 millones de euros. Entre las entidades que le han confiado la gestión de estos activos figuran Sareb, BBVA, Bankia, Cajamar y Liberbank, entre otros.

Haya Real Estate mantiene su plan de salir a cotizar en Bolsa, según aseguró su consejero delegado, Carlos Abad, el pasado mes de junio. El directivo explicó que el salto al parqué depende de «lograr visibilidad» sobre las negociaciones que mantiene sobre sus contratos con Sareb y con BBVA, dado que ya ha cerrado el correspondiente con Bankia y BMN.

El contrato que este ‘servicer’ tiene con el ‘banco malo’ concluye a finales del próximo año y, según asegura, «desde hace más de un año» vienen ya hablando con la firma que preside Jaime Echegoyen sobre su renovación.