Santander echa un jarro de agua fría sobre Aena y la gestión por parte del nuevo Gobierno. Recomienda vender el valor en Bolsa ante la expectativa de que el papel del Estado, primer accionista de la compañía con el 51% del capital a través de Enaire, suponga un varapalo para su cotización. «Creemos que el cambio en el Gobierno de España es un importante riesgo para la evolución de la compañía en Bolsa, que se basa en la eficiente reasignación del capital y un estricto control de costes», señala el equipo de análisis del banco en un informe.

Para los expertos de Santander, «incluso si el presidente de Aena reafirma su plan de negocio, la compañía puede verse en un punto muerto estratégico, algo que no ayudaría a que el equipo directivo afronte los retos que tiene por delante». La firma teme «una gestión de la compañía menos favorable al mercado» y advierte de que el plan de negocio inmobiliario «ahora parece menos probable que se cumpla según la agenda prevista».

Santander ha rebajado el precio objetivo un 14% hasta 142 euros, por debajo del nivel actual en Bolsa

El grupo que preside Ana Botín espera que el presidente de la compañía, Maurici Lucena, confirme las previsiones del plan estratégico, incluyendo el reparto en dividendos del 80% del beneficio neto. Sin embargo, considera que el fondo británico TCI podría continuar desinvirtiendo, generando una sobreoferta adicional de acciones que supondré un riego adicional para la cotización de la acción. TCI es el mayor accionista privado del gestor aeroportuario, con el 11% del capital, y el segundo accionista tras el Estado.

En opinión Santander, «si Aena no es capaz de diversificar más allá de su área de aviación, el crecimiento de beneficios será menos atractivo que el que ha ido demostrando hasta ahora».

La entidad ha rebajado el precio objetivo para diciembre de 2019 un 14% desde 164 hasta 142 euros. El lunes, el grupo cerró en 146 euros, por encima del precio justo, según los analistas del banco. Este recorte se basa, entre otros factores, en una visión más prudente sobre la evolución del tráfico, el margen de sostenibilidad y la normalización de las tarifas.

Incluso si el presidente de Aena reafirma su plan de negocio, la compañía puede verse en un punto muerto estratégico»

«Tras cuatro años de bonanza, esperamos que la desaceleración del tráfico lleve a la acción a cotizar a un múltiplo de 10,5 veces EV/ebitda (valor de la empresa frente a resultado bruto de explotación) para 2019, frente a 11 veces que presenta actualmente. Aena debería continuar mostrado un flujo de caja robusto, con una rentabilidad por dividendo del 7,5% al precio de cotización actual -5%, calculado con el precio objetivo que otorga Santander-, pero esperamos que la acción se comporte peor que el mercado en los próximos meses, en línea con el sector de aeropuertos europeos», vaticina. En este entorno, aconseja vender los títulos de la compañía española y comprar los de Aéroports de París-ADP.

Santander reconoce que «por primera vez», sus estimaciones están por debajo del consenso de mercado. «Nuestras previsiones de crecimiento del tráfico para 2018 y 2019 ahora se encuentran en el 5,5% (frente 6% anterior) y el 1,5% (frente al 2%), respectivamente. Las tarifas de aviación en el DORA II (Documento de Regulación Aeroportuaria) ahora son en torno al 1% inferiores a nuestras estimaciones anteriores con un coste medio ponderado del capital 70 puntos básicos más bajo, parcialmente compensado por un menor tráfico», explican.

Debilidad del turismo en España

La entidad sostiene que el crecimiento negativo en las reservas hoteleras en España supone un riesgo a la baja para el tráfico durante el año que viene. «Incluso si el ciclo es positivo en Europa en 2019 o durante algo más de tiempo, es probable que Aena sufra la reducción de turistas por el aumento de competencia de otros competidores como Turquía -ayudado por la caída de la lira- y Egipto. Los turistas británicos -18% de los pasajeros de Aena- están cayendo a un ritmo del 4%, pero esperamos que esta tendencia empeore en 2019», sostiene.

Como resumen, los principales riesgos que detecta el banco para la evolución de Aena en Bolsa son «la gestión de la compañía menos favorable al mercado; la desaceleración del tráfico más rápida de lo previsto; atentados terroristas; y el riesgo de sobreoferta de acciones debido a la posible salida de TCI».