El pasado mes de abril Fomento, Renfe y Adif presentaron un sencillo powerpoint relativo al Plan Integral de Mejora de los Servicios de Cercanías de la Comunidad de Madrid. Consistía en una mera presentación que edulcoraba la agonía que padece este servicio de transportes que abarca casi todos los núcleos importantes de la región madrileña y que explota Renfe.

La congestión de los Cercanías de Madrid

La congestión de los Cercanías de Madrid

El verdadero Plan Integral tiene casi 200 páginas y expone una realidad mucho más cruda para los Cercanías de Madrid, un servicio modélico para Renfe a partir de los años noventa y con seguridad el más importante para la empresa pública; más que la alta velocidad, ya que por él Cercanías viajan infinitamente más personas (un millón al día aproximadamente). El plan, obtenido por El Independiente, muestra, por ejemplo, cómo las reclamaciones se dispararon de 2016 a 2017, pasando de 82 por cada millón de usuarios en 2016 a más de 100 por millón de viajeros al año siguiente.

En un año se pasó de 82 reclamaciones por cada millón de viajeros a más de 100

Redactado durante la etapa de Íñigo de la Serna al frente de Fomento, el documento evita los adjetivos con sentido peyorativo y se cuida de criticar la pérdida de calidad. Pero el diagnóstico del declive del Cercanías es infalible. Según se desprende del texto, el malestar de la ciudadanía pivota sobre todo en torno a elementos que no funcionan, como las famosas escaleras mecánicas de Atocha. «Desde agosto de 2017 están fuera de servicio 22 escaleras mecánicas, diez de ellas en Atocha, cuatro en Méndez Álvaro, dos en Doce de Octubre, cuatro en Zarzaquemada y dos en Majadahonda», reconoce el informe del ministerio.

«La parada de estas escaleras se produjo como consecuencia del desgaste por uso de sus componentes. Pese al problema surgido con la empresa mantenedora, se pretende que las escaleras vuelvan a funcionar de manera inmediata». Solo las de Atocha funcionan a día de hoy: el resto se prevé que estén arregladas para primavera de 2019.

De las 22 escaleras mecánicas averiadas en abril solo funcionan hoy las de Atocha

Pero los aspectos más problemáticos tienen que ver con el nivel de saturación de la circulación de los trenes. A partir del 50% de saturación se considera que los niveles de tráfico son altos, dando pie al colapso en los distintos tramos. Situaciones «próximas a la saturación» se producen en, fundamentalmente, cuatro lugares del Cercanías madrileño: el peor de todos, el Túnel de Recoletos «con niveles en torno al 90% en varias franjas horarias del día» y una media de saturación del 75%.

«La capacidad también se encuentra al límite en las dos terminales más importantes de la red, las estaciones de Atocha y Chamartín, debido a la escasez de vías de estacionamiento y a la saturación en el acceso a las mismas», admite el Plan. A continuación se considera «aconsejable» conseguir «nuevas rutas alternativas o de circunvalación». Y «optimizar la interacción entre los tráficos de viajeros y mercancías».

El túnel de Recoletos alcanza niveles de saturación del 90%. Y Sol del 70%

También aparece el Túnel de Sol, más moderno y espacioso que Recoletos, que alcanza niveles máximos del 70%; lo mismo que el tramo Atocha-Planetario pero por debajo de otro de los tramos más desbordados: el trayecto Chamartín-Pinar de Las Rozas-Villalba, «con niveles en torno al 70% en varias franjas horarias del día, superando incluso el 80% puntualmente». Finalmente, otro de los tramos más cargados es el Vallecas-Vicálvaro.

«Del análisis de la carga de viajeros diarios», se abunda más adelante, «por tramos se observa que la máxima carga de viajes en la red de Cercanías se produce en el eje Atocha-Chamartín, entre las estaciones de Atocha y Sol y entre Nuevos Ministerios y Chamartín». A partir de 80.000 viajeros Fomento considera que un tramo está demasiado «cargado». Y tres de los cinco tramos situados en el eje Atocha-Chamartín presentan más de 100.000 viajeros, además del «último tramo de penetración a Atocha desde Entrevías del eje Guadalajara-Atocha», que recibe la misma proporción.

Los tramos del Atocha-Chamartín (Recoletos, Sol, Nuevos Ministerios) están sobrepasados

Los otros dos tramos del eje Atocha-Chamartín (Recoletos-Nuevos Ministerios y Nuevos Ministerios-Chamartín) tienen entre 80.000 y 100.000 viajeros diarios, estando igualmente saturados según los estándares ministeriales. La misma afluencia recibe el tramo Vallecas – El Pozo – Asamblea de Madrid -Entrevías, la penetración a Atocha del trayecto Parla-Atocha y cinco tramos de la línea Móstoles-Humanes.

Más incidencias

Las incidencias totales fueron 5.998. Un 8,5% más que en 2012, aunque el informe no indica cuántas hubo en 2016. «Aunque el número de incidencias en el año 2015 fue similar al año anterior, a partir de 2016 las incidencias aumentaron hasta 2017», reconoce Fomento. Los trenes más averiados son los de la Serie 450, fabricados por primera vez en 1988 y con una edad media de 24 años; el S-450 sufre una incidencia cada 23 días frente al S-465 (más conocido como Civia) que tiene una avería cada 53 días.