A una semana vista de que el Tribunal Supremo se pronuncie el 5 de noviembre sobre quién ha de pagar el impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD) en las hipotecas, los ciudadanos comienzan a temer que los bancos les trasladen el sobrecoste del citado impuesto si el Alto Tribunal, tal como parece, falla que sean las entidades las que asuman este cargo.

Jose Sevilla, consejero delegado de Bankia, considera que será la competencia la que determinará cómo se ajustará el precio de las hipotecas y rechaza la retroactividad en el pago de este impuesto. «Los bancos y los clientes durante 23 años hemos hecho lo que mandaba la ley. Si se decide cambiar esta práctica, lo normal sería que cambie hacia delante y no hacia atrás. No debería haber penalización por haber cumplido la ley», ha señalado durante la presentación de resultados del tercer trimestre, en el que el banco ganó 744 millones.

En cuanto a las consecuencias para el consumidor de la sentencia del Supremo, Sevilla considera que el ajuste del precio «estará sujeto al proceso de competencia, que es intenso en el sector». Recuerda que el «sistema hipotecario en España ha dado acceso a la inmensa mayoría de la población española con los costes más bajos de Europa».

No es el mejor momento para que el Estado desinvierta. Espero que la acción suba», señala el consejero delegado

El consejero delegado se ha pronunciado sobre la salida del Estado de Bankia, que controla el 67% de la entidad. Reconoce que «no es el mejor timing». El directivo espera que el mercado mejore y suba el precio de Bankia, cuya pobre evolución en Bolsa está en línea con el sector. En cuanto a la idoneidad de aplazar la fecha límite para que el Estado desinvierta en la entidad, actualmente fijada al cierre de 2019, Sevilla reitera que «es el accionista quien ha de tomar esa decisión».

La entidad se hunde hoy en Bolsa un 5% hasta mínimos desde el verano de 2016. Acumula un desplome del 30% en el año. Los 744 millones de euros que la entidad ha ganado hasta septiembre no colman las expectativas de un mercado que abría el año esperanzado en que la fusión con BMN y el esperado repunte de los tipos propiciaron un despegue del negocio de Bankia.