El patinete eléctrico está de moda, y no solo por su uso sino por los problemas que acarrea a las grandes ciudades. El lunes el Ayuntamiento de Madrid anunció que ordenaba la retirada de los patinetes de tres empresas dedicadas a la economía colaborativa -vehículos que están por la calle y que se desbloquean vía app- por no cumplir las normas indicadas, entre ellas Lime (Google y Uber). Ese mismo día por la tarde, el equipo de Movilidad de Manuela Carmena se reunió con todas las firmas -incluidas las sancionadas, que podrán volver a pedir autorización- para fijar un tope máximo.

Las protestas por la invasión de las aceras y la muerte de una anciana en Barcelona en agosto arrollada por dos jóvenes a bordo de un patinete en Esplugues de Llobregat -la noticia trascendió la semana pasada- han animado a los grandes ayuntamientos a tomar conciencia. Por eso Carmena puso un número máximo de patinetes en la mencionada reunión: 10.000 para todo Madrid, que se repartirán en los 21 distritos de la capital en función del número de calles. Las empresas de sharing pedían 25.000.

“El Ayuntamiento calcula que las empresas quieren implantar hasta 25.000 unidades. Se ha estudiado la capacidad de los distritos en función de los kilómetros de calles transitables en patinete y con el objetivo de no saturar zonas y se establecido un número máximo por distrito. Entro todos suman 10.000”, indican fuentes municipales. En Centro, por ejemplo, serían 360 unidades.

Fuencarral, el que más

El número de patinetes autorizados aparece en esta web del Consistorio. El distrito con posibilidad de desplegar más patinetes será Fuencarral-El Pardo, con 920 (es muy extenso). El que menos, Retiro, con 190. En Salamanca, 265. En Chamberí, 215. En Tetuán, 365…

El límite y, sobre todo, la distribución obligatoria no son seguramente del agrado de las firmas privadas, que en los últimos días en comentarios a este periódico han mostrado su predisposición a soltar estos vehículos en zonas céntricas, donde más turistas hay. Hay bastantes excepciones, y empresas que sí están dispuestas a actuar hacia la periferia.

Un usuario puede circular de un distrito a otro, pero por la noche el patinete volverá a ‘su’ área

En el ayuntamiento indican asimismo que la distribución tiene que ver con la recogida nocturna de patinetes y su puesta en funcionamiento a primera hora de la mañana, una vez recargadas las baterías eléctricas. Las empresas (cuando no son contratados por ellas mismas en condiciones de precariedad) tienen que recoger los patinetes de noche, cargarlos en lugares habilitados y devolverlos al lugar de origen, en este caso los distritos. Un usuario puede ir de un distrito a otro sin problemas, pero por la noche el vehículo debe regresar al lugar establecido según las normas municipales.